Para empezar: ¿Quiénes son los chuetas y por qué hablamos de ellos?
Los chuetas son un grupo social de Mallorca formado por descendientes de judíos que, hace siglos, fueron obligados a convertirse al cristianismo. Aunque adoptaron la nueva religión, la sociedad mallorquina los siguió viendo como “diferentes”, y durante generaciones sufrieron discriminación, rechazo y limitaciones sociales. Su historia es única en España porque combina religión, memoria, identidad y prejuicio, y porque su estigma se mantuvo vivo hasta tiempos muy recientes.
Comprender quiénes fueron los chuetas nos ayuda a entender cómo funcionan los mecanismos de exclusión, cómo se construyen las identidades y cómo una comunidad puede cargar durante siglos con una marca que no eligió.
Los chuetas de Mallorca: la historia de un grupo marcado por la memoria
🟦 1. Para empezar: ¿Quiénes son los chuetas?
Imagina que un grupo de familias, hace siglos, fue obligado a cambiar de religión y a integrarse en la sociedad dominante. Lo hicieron, pero aun así la sociedad siguió viéndolos como “otros”. Esa marca, injusta y heredada, pasó de generación en generación.
Eso es, en esencia, la historia de los chuetas: descendientes de judíos mallorquines convertidos al cristianismo en el siglo XV, que durante siglos fueron tratados como un grupo aparte. No por lo que hacían, sino por lo que se decía que habían sido sus antepasados.
Comprender su historia es comprender cómo funcionan los prejuicios, cómo se construyen las identidades y cómo una sociedad puede mantener viva una frontera invisible durante siglos.
2. De la judería medieval a los conversos
La comunidad judía de Mallorca fue importante durante la Edad Media. Tras los ataques de 1391 y la conversión forzada de 1435, la mayoría de judíos pasaron a ser cristianos. Pero muchos siguieron practicando su fe en secreto. Esto, unido a tensiones sociales y económicas, llevó a la Inquisición a perseguirlos con dureza en el siglo XVII.
Entre 1675 y 1691 se celebraron varios procesos que culminaron en tres autos de fe, con ejecuciones públicas. Estos juicios marcaron un antes y un después: los apellidos de los condenados quedaron estigmatizados durante generaciones.
3. ¿De dónde viene la palabra “chueta”?
El origen exacto no está claro, pero las dos teorías más aceptadas son:
que proviene de juetó (diminutivo de “judío”),
o que deriva de xuia (tocino), usada de forma despectiva para señalar a conversos que comían cerdo para demostrar su “cristianidad”.
Sea cual sea su origen, la palabra se convirtió en una etiqueta social muy poderosa.
4. Siglos de discriminación silenciosa
Aunque no siempre existieron leyes explícitas, la sociedad mallorquina mantuvo durante siglos un sistema de exclusión muy eficaz:
dificultades para acceder a ciertos oficios,
rechazo a matrimonios mixtos,
vigilancia genealógica,
endogamia forzada,
y una desconfianza que se transmitía de padres a hijos.
Este fenómeno, conocido como antichuetismo, sobrevivió incluso a la abolición de la Inquisición y llegó, en algunos casos, hasta el siglo XX.
5. Los autos de fe de 1691: un trauma colectivo
Los autos de fe de 1691 son el episodio más recordado. En ellos murieron personas como Rafael Valls, Catalina Tarongí o Rafel Benet, acusadas de judaizar. La espectacularidad del castigo y la difusión pública de los nombres consolidaron la idea de que ciertos linajes estaban “manchados”.
A partir de entonces, ser chueta no era una elección: era una condición heredada.
6. Del estigma a la memoria
Con la modernización del siglo XX, el turismo, la movilidad social y el debilitamiento de las viejas estructuras, el estigma fue perdiendo fuerza. Hoy, los chuetas están plenamente integrados en la sociedad mallorquina.
En las últimas décadas, además, ha surgido un movimiento de recuperación de la memoria, que busca comprender y dignificar esta historia. Investigaciones históricas, antropológicas y genéticas han contribuido a reconstruir un pasado que durante mucho tiempo se silenció.
7. ¿Por qué importa esta historia hoy?
Porque nos recuerda que:
los prejuicios pueden durar siglos,
las identidades pueden ser impuestas desde fuera,
y la memoria colectiva puede marcar la vida de miles de personas.
La historia de los chuetas es, en el fondo, una historia universal: la de un grupo que cargó con una etiqueta que no eligió y que, aun así, logró mantener su dignidad y reconstruir su lugar en la sociedad.
https://es.wikipedia.org/wiki/Chueta
No hay comentarios:
Publicar un comentario