ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN………….…………..…….…...…....................……………………….…………2
2. ASPECTOS HISTÓRICOS.............………..........................................………………….…………3
2.1. Del Emperador al
Monarca......................................................…............................................3
2.2.
El Feudalismo, un Nuevo Estilo de
Vida.............................…………..………………..……4
2.3. Conclusión
Parcial……….....…….......……...................……………………….……..…...11
3. ASPECTOS LITERARIOS......................................................……………………………………12
1.
Contexto literario de la
época...........………...…................……………………………………12
2. El Decamerón....
….......…....…………………................…..…………………………………13
2.1. Autor y obra.
……….…………...............................……………………...………………13
2.2.
Resumen……...……….…………...........................……….. …….....……………………13
2.3. Análisis
Literario..…….…………...........................……..………………………………..14
3. El Cantar de los
Nibelungos........……..……..................…………………………………..….16
3.1. Autor y
obra………………………..........................……………………………………..16
3.2. Resumen
…………………………..........................………………………….…………..16
3.3. Análisis
Literario…………………..........................……….……………………………..17
4. El
Conde Lucanor.........……..……………..................……………………………………….18
4.1. Autor y obra
…………………….........................……………………………………….18
4.2.
Resumen………………….…….........................…….…………………………………..18
4.3.
Análisis Literario………….……..........................……………………………………….19
5. Los
Siete Infantes de
Lara.........................................................................................................21
5.1. Autor y
obra......................................................................................................................21
5.2.
Resumen............................................................................................................................21
5.3. Análisis
Literario...............................................................................................................21
6. Las Siete Partidas
………………………................….…………………..………………….23
6.1. Autor y obra
………………….......................………………………………………….23
6.2. Resumen
………………………..............................…………………………………....23
7. Conclusión
parcial......……..........……………...............……………………………………26
4. CONCLUSIÓN……................………………………................……..…………….……........……27
5. BIBLIOGRAFÍA…………………......………………................……….......…………….....……..29
1. Introducción
El siguiente
trabajo tiene como objetivo principal mostrar los aspectos más relevantes de la
vida privada, en lo que fue el período de la Edad Media; trabajo elaborado en
el ámbito histórico y literario.
Este trabajo pretende exponer el
contexto histórico y literario de la época, analizando obras y fragmentos de
éstas, todos relacionados con la vida privada del ser humano en el medievo.
También se expondrá la síntesis integradora, en la cual se demostrarán los
resultados finales y conclusión de este documento. En la parte final de este
tópico se expondrá la bibliografía, que muestra las obras, libros y páginas de
internet de contexto literario e histórico, ocupados de ayuda para realizar
este escrito.
El adjetivo "Medieval" procede del
latín medium aevum, que quiere
decir "la edad intermedia". La edad media cubrió el período
comprendido aproximadamente entre los siglos V y finales del XV. En muchos
aspectos, los tiempos medievales nos parecen remotos y misteriosos, poblados de
caballeros y damas, reyes y obispos, monjes y peregrinos. Pero las ciudades,
los Estados, los parlamentos, los sistemas bancarios y las universidades
europeas tienen sus raíces en esa época, y buena parte del paisaje está todavía
dominada por los grandes castillos y las catedrales medievales.
Mucho fueron los factores que
influyeron en el nacimiento de la Edad Media, entre ellos los que más se pueden
destacar son el cristianismo y las invasiones bárbaras, las que luego
influirían directamente en la caída de esta época.
El conflicto parte
pacíficamente cuando el Imperio Romano introduce a los pueblos germanos
provenientes del norte de Europa al ejército, y esto se debió a la
desesperación romana por la falta de defensa fronteriza. Se desató una guerra
dentro del Imperio; el resultado, la victoria bárbara, y la destrucción
definitiva de uno de los Imperios más
grande en la historia humana. Estas batallas desataron el miedo en la población
europea, la gente empezó pedir protección a gente de mejor situación, y esto,
dio origen a un nuevo orden llamado feudalismo, en el cual cada persona en la
Edad Media tenía que cumplir con una labor, dependiendo de su estrato social.
El
feudalismo fue una organización jerárquica, en la cual cada persona estaba
vinculada a otra. Debido a esta organización decimos que durante
el período de la Edad Media al ser humano se le imposibilitaba el cambio de
estamento social, debido a la organización jerárquica del en el período
medieval, esto; significa que una persona nacía y moría dentro del mismo
estamento social, lo que influyó determinantemente en la vida privada de cada
persona.
Ahora, se procederá a explicar
en el contexto literario y histórico la relación de algunas obras y textos
relacionados con la vida privada del hombre en la Edad Media.
2. Aspectos Históricos
“La nueva civilización que se empezó a
formar en Occidente fue obra, principalmente, de tres fuerzas: el legado
cultural grecorromano, los pueblos germánicos y el cristianismo”.
(Historia
Universal de Ricardo Krebs, página 182).
Aquellos invasores fueron adaptándose a las
costumbres grecorromanas. Esto hizo la transformación de varios pueblos
germanos en Fe cristiana. Así, poco a poco se fue formando un nuevo orden.
Todos estos trastornos ocurridos produjeron un cambio general. Estas invasiones
causaron miedo entre la gente y, debido a eso, surgió un anhelo de protección
de parte de las personas hacia las más poderosas, y lentamente se formó un
nuevo orden que ha recibido el nombre de feudalismo. Este orden fue el que
marcó la vida de cada persona en el medievo, separándolo en estratos sociales,
lo que influyó directamente en la vida de cada persona, bajo este punto se ha
basado la tesis para el tema vida privada: Durante el período de la Edad
Media al ser humano se le imposibilitaba el cambio de estamento social, debido
a la organización jerárquica en el período medieval; esto significa que una
persona nacía y moría dentro del mismo estamento social, lo que influyó
determinantemente en la vida privada de cada persona. Este es el principal pensamiento y motivo
primordial para desarrollar este trabajo con el tema: el ser humano y su vida
privada. A su vez, explicaremos el contexto literario de la época y algunas
obras de distintos autores, viendo las influencias y las formas de expresarse
de aquellas.
2.1. Del emperador al monarca:
La Edad Media surge cuando el
Imperio Romano empezó a tener una grave crisis desde los
siglos II y III d. C., pues era ya tan grande que el poder de un solo emperador
no alcanzaba a dominar a muchas de sus provincias. El imperio soportaba graves
presiones militares y los emperadores de esa época eran depuestos
constantemente, a veces, por sus mismos generales.
En el Imperio romano estallaron crisis económicas y sociales, debido a
que éste alcanzó su máxima expansión territorial, el ejército pasó de ser
conquistador a defensor de las fronteras, dejó de obtener el voto de guerra,
los impuestos y los precios aumentaron, por lo que los pequeños propietarios
prefirieron vender sus propiedades a los ricos y trabajar para sus señores.
“En medio de las interminables guerras los
hombres anhelaron por encima de todo poder disfrutar de protección y seguridad.
Como los poderes centrales perdieron toda autoridad se tuvo que recurrir a los
poderes locales”. (Historia Universal
de Ricardo Krebs, págs. 205-206).
Ésta cita nos muestra el motivo principal, que dio origen a un nuevo
estilo de vida, el feudalismo. Este nuevo orden marcó la vida privada de cada
una de las personas del medievo. El feudalismo definió marcados estamentos
sociales, que se dividían más que nada por posesión de dinero y tierras. Las
personas de la Edad Media, no podían aspirar a un estamento social más alto, ya
que gracias al contrato feudal, cada persona estaba vinculada a otra, lo que
hacía casi imposible el cambio de estamento social por eso nuestra tesis grupal
es que en el período de la Edad Media, el hombre se veía imposibilitado al
cambio de estamento social, y esto influyó notoriamente en la vida privada de
cada persona.
Con esto se puede afirmar,
luego de haber revisado y analizado los textos vinculados a la vida
cotidiana, que el feudalismo jugó un rol
trascendental abarcando todos los aspectos de la sociedad feudal, especialmente
en la vida privada del hombre medieval. Visto desde una perspectiva más
personal del grupo, el feudalismo determinó trascendentalmente el ambiente de
la sociedad de no haber sido de esta manera, si se hubiera mantenido el Imperio
Romano y si no se hubieran dado las
invasiones barbáricas, la sociedad en esa época sería completamente distinta.
2.2. El feudalismo, un nuevo estilo de vida
La guerra fue endémica
durante toda la época feudal, pero el feudalismo no provocó esta situación; al
contrario, la guerra originó el feudalismo. Tampoco el feudalismo fue
responsable del colapso del Imperio Carolingio, más bien el fracaso de éste
hizo necesaria la existencia del régimen feudal. El Imperio Carolingio se
hundió porque estaba basado en la autoridad de una sola persona y no estaba
dotado de instituciones lo suficientemente desarrolladas. La desaparición del
Imperio amenazó con sumir a Europa en una situación de anarquía: cientos de
señores individuales gobernaban a sus pueblos con completa independencia
respecto de cualquier autoridad soberana. Los vínculos feudales devolvieron
cierta unidad, dentro de la cual los señores renunciaban a parte de su
libertad, lo que era necesario para lograr una cooperación eficaz. Bajo la
dirección de sus señores feudales, los vasallos pudieron defenderse de sus
enemigos y, más tarde, crear principados feudales de cierta importancia y
complejidad. Una vez que el feudalismo demostró su utilidad local, reyes y
emperadores lo adoptaron para fortalecer sus monarquías.
La inamovilidad
estamental en la cual se encontraban todas las personas del medievo fue un
factor de suma importancia que afectó la vida cotidiana de cada persona,
abarcando todos los aspectos, el hogar, la familia, la vestimenta, los roles,
etc. Las características de cada hogar dependían en su totalidad del estamento
en el cual se ubicaba el individuo que habitase el hogar, variando así el hogar
de un señor, un burgués o un villano. En
la Europa medieval la sociedad se organizó con arreglo a un sistema "feudal",
basado en la entrega de tierras a cambio de servicios. El rey otorgaba tierras,
o feudos, a sus nobles más importantes (barones, obispos) y, a cambio, los
nobles prometían ayudarle con soldados en tiempo de guerra. Un noble se
comprometía a ser vasallo (servidor del rey) en una ceremonia específica, el
acto de homenaje, en el que,
arrodillado ante el rey, le juraba fidelidad. A su vez, los grandes nobles
solían repartir las tierras entre los nobles inferiores, o caballeros, que se
convertían en vasallos suyos. De ese modo, el feudalismo abarcaba desde la
cúspide hasta las clases inferiores de la sociedad. En el lugar más bajo se
encontraban los campesinos que trabajaban la tierra y estaban vinculados a
ella, con pocos derechos, escasa propiedad y ningún vasallo.
Con arreglo a las
leyes medievales, un campesino no era dueño de sí mismo. Todo, incluida la
tierra que trabajaba, sus animales, su casa y hasta su comida, pertenecía al
señor del feudo. Conocidos como siervos de la gleba, los campesinos estaban
obligados a trabajar para su señor, que en Gran Bretaña les concedía a cambio
una parcela de tierra para cultivo propio.
“La
vida de los campesinos medievales era difícil y miserable. Las malas
condiciones en que trabajaban la tierra y las exigencias señoriales que pesaban
sobre la actividad rural les dejaban pocas oportunidades de mejoramiento
material. Su vida fue así una lucha contra la miseria y el hambre”.
(La Sociedad Feudal, pág. 100)
Su vida estaba llena de penalidades. Muchos se
afanaban para producir alimentos suficientes para sus familias y para cumplir
con su señor. Les estaba prohibido marcharse del feudo sin permiso, y para un
campesino, la única manera de obtener la libertad era ahorrar el dinero
necesario para comprar un lote de tierras, o casándose con una persona libre.
Casi esclavitud, lo único que no lo hacía esclavitud era la posibilidad aún muy
difícil para algunos de salir del encierro. Aquí se ve también la influencia de
los estamentos, y cómo estos ataban a los siervos a la tierra.
En la Europa
medieval, más del 90% de la población vivía del campo y trabajaba la tierra. La
labranza y cría del ganado era un trabajo que absorbía toda la jornada, porque
los métodos eran anticuados y no muy eficaces. Las tierras de cultivo alrededor
de una aldea se solían dividir en tres grandes lotes, según su calidad: de pan
llevar (aptas para trigo), centeneras y medio centeneras. A los campesinos se
les atribuían parcelas en cada lote, de manera que las tierras buenas y malas
quedaran equitativamente repartidas. Cavaban y cosechaban sus parcelas propias,
pero también ayudaban en los grandes cultivos: para arar campos y segar y
recoger el heno. Una cosecha mala era una amenaza de hambre para toda la aldea.
“En su aspecto material, las ciudades
medievales no se asemejaban a las grandes urbes modernas, pues estaban rodeadas
de macizas murallas y de bastiones, que les daban la apariencia de un inmenso
castillo. Las casas, que constaban, por lo general, de dos o tres pisos, se
apeñuscaban en las calles, estrechas y tortuosas. Los pisos superiores
sobresalían de la línea de construcción de la planta baja, lo que aumentaba la
lobreguez de las vías de tránsito”.
(La
Sociedad Feudal, pág. 106)
Las casas medievales
eran muy diferentes a las del presente, (época contemporánea). Los campesinos
pasaban la mayor parte del día fuera, por lo que las corrientes de aire y la
escasa luz de las ventanas sin cristales no les molestaban. Para alumbrarse, pelaban
un junco y lo mojaban en manteca, y eso ardía como una vela. Todo se mantenía
lo más limpio posible: los suelos de tierra se solían desgastar a fuerza de
barrerlos. La vida doméstica era mucho más en común que la actual, ya que las
familias enteras comían, dormían y pasaban su tiempo libre juntas en su hogar
de uno o dos cuartos. Las casas de los ricos eran mucho más complicadas. Hacia
el siglo XIII, algunos nobles tenían un recinto privado para su familia: el
aposento. Solaban sus habitaciones con baldosas adornadas y colgaban tapices en
sus muros. Resultaba posible juzgar la categoría social de una casa mirando a
sus ventanas. Los pobres sólo tenían huecos cubiertos de postigos de madera que
se cerraban de noche o cuando hacía frío. La gente acomodada disponía de
ventanas traslúcidas, de varillas cruzadas cubiertas de tela empapada en resina
y sebo. Dejaban pasar la luz y evitaban las corrientes, y podían abrirse cuando
llegaba el buen tiempo.
“En el paraje más elevado del dominio
feudal se alzaba el castillo, morada del señor y al mismo tiempo, centro de
protección para todos los que trabajan en sus tierras”.
(La Sociedad Feudal, pág.93, de Oscar
Secco y Daniel Baridón).
Además de brindar un aire de
superioridad, daba también la protección necesaria para sobrevivir los
inminentes ataques. A la vez daban una posición ventajosa especialmente si se
trataba de los ataques aéreos. En el castillo medieval también se albergaba la
nobleza. Las familias aristocráticas vivían holgadamente, mostrando un gusto
muy pronunciado por el lujo y los gastos superfluos. Su vocación consistía en
combatir el mal con las armas por lo que la casa noble tenía que ver con la
fortaleza y el palacio.
Toas las piezas debían estar
en funcionamiento, especialmente con motivo del lucimiento de la familia. La
estructuración compleja de las casas medievales se debió en mayor parte al
sistema feudal instaurado en toda la Europa del medievo. El feudalismo afectó
todos los aspectos de la vida social de los hombres de la época medieval sin
distinguir entre ricos y pobres, o siervos y nobles.
Este lucimiento permitía
distinguir con claridad la diferencia entre las personas de distintos
estamentos. Cada persona, dependiendo de su estamento, debían ostentar ciertos
tipos de prendas y comportarse de otra forma. La influencia de los estamentos
en la vida de las personas era tan directa, que en el estamento en el cual se
hallaba cada persona definía el trato que recibiría la persona, cómo viviría,
el tipo de hogar que tendría y entre quienes lo haría, definiendo así el día a
día de la vida de la gente del medievo. Cada persona de la sociedad feudal
recibía también una cierta discriminación dependiendo de su ubicación en la
“pirámide estamental”. Los nobles discriminaban a los siervos y los siervos a
los nobles. Esta discriminación marcaba también la diferencia en la vida del
pueblo afectando la vida cotidiana.
Incluso en el ámbito de la
recreación se ven bien marcadas las diferencias entre cada estrato social. Se
puede decir que los villanos tenían más obligaciones que derechos, por lo cual
no podían disfrutar mucho de un tiempo de entretenimiento en el día, en cambio
un señor gozaba de entretenciones como la caza y la caballería.
“Gustaban, sobre todo, de la caza mayor: osos,
jabalíes, ciervos, que practicaban a caballo, armados de arcos, flechas y
espadas, seguidos por sus jaurías de perros, en los bosques próximos al
castillo, donde estaba rigurosamente vedado a los villanos matar animal
alguno”.
(La Sociedad Feudal, pág.93, de Oscar Secco y
Daniel Baridón).
Por lo visto, para practicar
este deporte, se requería de mucho dinero, por la cantidad de equipamiento que
se ocupaba. A los nobles les atraía también la caza de aves, lo que se
realizaba con halcones adiestrados, especialmente para la ocasión.
“Juntamente con las cabalgatas y cacerías, la otra
diversión favorita de los señores eran los torneos, que se organizaban en los
patios del castillo o en lugares especialmente preparados al efecto. Los
torneos eran justas de armas que suscitaban en los protagonistas y en los
espectadores todas las emociones de la guerra”.
(La
Sociedad Feudal, pág.93, de Oscar Secco y Daniel Baridón).
A los villanos, siervos o campesinos, no
se les prohibía la entretención, pero como hemos dicho anteriormente, entre
tanto tiempo de trabajo y pocos derechos, quedaba escaso tiempo de diversión.
En las calles se formaban “comparsas” de actores que hacían representaciones, a
veces, sólo a cambio de comida o bebida. También estaban los juglares que
cantaban, normalmente sin música, hazañas de grandes guerreros o romances. Con
esto se aprecia claramente las diferencias entre los estamentos sociales,
incluso en las diversiones
La caballería no era sólo un
deporte, también tomaba parte del ejército en la Edad Media. En este aspecto se
puede ver claramente el clasismo de la época, y cuán marcados estaban los
estratos sociales. Cuando el papel de la infantería en el combate se hizo
secundario y cuando se dejó de requerir de forma regular los servicios
militares de aquellos hombres libres que no podían presentarse en el ejército
con el equipo completo de guerrero a caballo, porque eran demasiado pobres.
Cada soldado debía, en efecto, armarse según su fortuna y, por esta
causa, el grupo de los combatientes profesionales fue al principio una clase
económica; hacia el año mil, para formar parte de ella, era necesario disponer
en primer lugar de un caballo y de todos los arreos, de armas ofensivas y
defensivas, amen de haberse adiestrado en la difícil esgrima a caballo y, por
último, tener el suficiente tiempo libre para poder responder a las
convocatorias y participar en las expediciones militares. Un capital importante
(sólo la coraza, en el siglo XI, costaba tan cara como una explotación agrícola
de mediana importancia) y horas para el ocio eran necesarias. Fueron,
pues, caballeros los más importantes propietarios rústicos, los que percibían a
la vez las rentas de un vasto dominio, cultivado por una servidumbre bastante
numerosa para que ellos no tuviesen necesidad de dirigir por sí mismos la
explotación, y los censos de quince o veinte masadas dependientes, en una
palabra, los que eran mantenidos por un número importante de trabajadores.
En este caso se ve claramente
que el feudalismo fue un nuevo estilo e vida para toda la gente del medievo. El
feudalismo marcó cada clase social, sabiendo cada persona correspondiente a un
cierto estamento, los derechos y deberes que tenía. Entre los caballeros se
pueden ver algunos más poderosos que otros. Algunos poseen un castillo y, por
esta causa, el derecho de mandar, de castigar y de explotar
a los rústicos (los caballeros tenían todo el derecho a hacer eso, ya que su
supremacía sobre el estrato social inferior se los permitía); pero esos grandes
señores forman una minoría restringida. La mayoría de los caballeros,
instalados en una casa rural, llevan una existencia medio campesina y
dirigen por sí mismos la explotación de su pequeña propiedad mientras no son
requeridos para su función guerrera; y no faltan hidalguelos famélicos,
segundones de familias demasiado numerosas, que consiguen apenas mantener sus
armas y que, para no caer en la categoría de campesinos, tienen que lanzarse a
correr aventuras.
De todas formas, aunque
existen caballeros ricos y caballeros pobres, todos comparten, al menos en
ciertos períodos, el mismo género de vida, el de los combatientes
profesionales, y su correspondiente mentalidad: estima particular por el vigor
físico; gusto por las hazañas deportivas, en la guerra o en las actividades
violentas que la sustituyen o la preparan —la caza mayor, peligrosa y brutal;
los torneos, simulacros apenas dulcificados de la batalla que, durante mucho
tiempo, no serán simples justas entre las barreras de un campo cerrado, sino la
lucha en terreno libre de dos grupos de jinetes, con cargas alternadas,
persecuciones, muertes y rescate— moral por último del honor y de la fe, que se
funda en las reglas del combate. Este conjunto de hábitos y de sentimientos,
que proceden de la especialización militar de la clase caballeresca, constituye
un primer factor de unidad. El segundo es un privilegio que, sumado a la
herencia, hace de la caballería desde el siglo XI una verdadera nobleza: todos
los caballeros, a causa de los servicios de armas que prestan a toda la
comunidad, están exentos de las obligaciones y de las cargas que pesan sobre el
orden de los trabajadores; no pagan las vulgares exacciones y no hay
juez que les pueda castigar; únicamente tienen obligación de cumplir los
servicios honorables que han prometido, por libre compromiso, al señor de su
feudo.
En efecto, toda la clase
caballeresca —y es otra nota que la caracteriza— está encuadrada en las
instituciones feudales. Desde el final de la época carolingia, para asegurarse
protección o ventajas diversas, casi todos los hombres libres de condición superior,
hicieron homenaje de su persona a un patrono; de esta forma los caballeros
residentes en el territorio de un castillo y obligados a guarnecerlo en caso de
peligro, se convirtieron en vasallos del señor de la fortaleza; y después del
hundimiento del poder monárquico —desde fines del siglo X en la Galia y sólo a
principios del siglo XII en Germania— estas vinculaciones personales se
convirtieron en los únicos lazos políticos entre los miembros de la
aristocracia. Pero, al mismo tiempo, el carácter del vasallaje se modificó
sensiblemente. En efecto, alrededor del año mil, por todas partes se abre paso
la idea de que los servicios del vasallo noble merecen una retribución regular;
el señor debe, en ocasión de las asambleas que periódicamente reúnen sus hombres
en torno a sí, distribuirles regalos, caballos, armas, piezas de moneda o de
adorno; mas también es conveniente, que cuando hacen acto de vasallaje les
conceda tierras para mientras dure el juramento, o un bien cualquiera —un
señorío completo, una parte de diezmo o de censos, con frecuencia una simple
masada o un campo acensuado a campesinos— que produzca ingresos regulares en
compensación del servicio: es el feudo. A principios del siglo XI, al juramento
de fidelidad sigue inmediatamente la investidura del feudo, que tiende a
incorporarse a la ceremonia del homenaje; y esta unión íntima entre el feudo y
el vasallaje provoca una transformación del vínculo de hombre a hombre. Pues
poco a poco, el feudo, el elemento material, concreto, fructífero, reviste
mayor importancia en el espíritu de esa gente guerrera poco dada a la
abstracción; y al cabo, invirtiendo la relación original entre la concesión del
feudo y el vínculo personal, se imaginan que la fe, los servicios del vasallo y
aun el mismo homenaje dimanan del feudo, siendo los deberes del dependiente
como un alquiler del feudo. Ya en el último cuarto del siglo XI, semejante
cambio de perspectiva se ha operado: señor y feudatario están ligados por su
derecho común sobre una misma tierra, mucho más que por la promesa de amistad.
Ciertamente el caballero vasallo no tiene su feudo en absoluta libertad: puede
perderlo si no respeta las cláusulas del contrato de vasallaje; en efecto, el
feudo es decomisado, confiscado, por el señor, en cuanto la falta del vasallo,
la felonía, queda probada ante la asamblea de todos los vasallos. Pero si el
dependiente noble no traiciona su juramento de fidelidad, nada puede turbarle
en el disfrute de su feudo; puede conceder porciones del mismo a sus propios
vasallos; tiende naturalmente a confundirlo con sus bienes patrimoniales, pues
en el uso cotidiano nada los distingue; hasta tal punto que, a finales del
siglo XI, la costumbre suele reconocerle el derecho de alienarlo y de
transmitirlo a sus herederos. Sin duda subsisten algunas restricciones: aunque
hereditario, el feudo es indivisible; el asentimiento del señor y su
intervención son indispensables para que el nuevo poseedor del feudo,
adquiridor o heredero, sea investido del mismo; y con frecuencia tiene que
pagar una tasa de mutación y siempre prestarse a la ceremonia del homenaje.
Pero estas garantías del derecho señorial no impiden que los feudos muden
fácilmente de mano, ni que se anuden y desaten las fidelidades que determinan.
Esta movilidad lleva consigo un relajamiento indiscutible de los vínculos entre
vasallo y señor. El señor no escoge ya sus vasallos, y el azar de las
sucesiones y de las ventas le dota de nuevos fieles que, con frecuencia,
menores o inválidos, mal pueden «servir» su feudo, y aun a veces le son desconocidos
si no hostiles; y es lícito poner en duda el valor real de un juramento
prestado de labios afuera, en el curso de una ceremonia reducida a mera
formalidad para sancionar una relación estrictamente patrimonial. Además, la
posibilidad de enajenar y legar el feudo acrecientan el número de caballeros
que, en razón de los feudos adquiridos de uno u otro modo, resultan vasallos de
varios señores, a cada uno de los cuales han prometido su fe y su servicio;
evidentemente difícil será que se entreguen por entero a ninguno y lo probable
es que no cumplan con nadie, poniendo como pretexto sus compromisos múltiples.
Subordinado al feudo, el vínculo de vasallaje dista mucho de representar en
todo momento, como en la época franca, la completa dependencia del hombre a su
patrono que sólo la muerte podía romper.
El feudalismo fue la mayor
fuerza influyente para la vida de cada persona en el período de la Edad Media,
ya que formó estratos sociales que no podían ser corrompidos, lo que
prácticamente formó la vida humana en el medievo. Por eso decimos que durante el
período de la Edad Media al ser humano se le imposibilitaba el cambio de
estamento social, debido a la organización jerárquica del período medieval;
esto significa que una persona nacía y moría dentro del mismo estamento social,
lo que influyó determinantemente en la vida privada de cada persona, ya que
individuo debía cumplir con su rol en singular, toda u vida se basaba en su
labor para complacer y respetar al señor feudal.
La sociedad feudal estaba constituida por tres clases absolutamente
distintas en sus obligaciones y en sus
costumbres: los nobles, los clérigos y los campesinos o villanos. Los nobles
tenían a su cargo las tareas guerreras; los clérigos, lo concerniente a la vida
religiosa; los villanos, la labranza y las faenas manuales. La nobleza y el
clero disfrutaban de grandes privilegios y monopolizaban la propiedad de la
tierra. La nobleza basaba, además, su poderío, en la fuerza militar; el clero,
en su prestigio religioso y cultural. Los villanos, en cambio, ocupaban un
rango social inferior y sus obligaciones eran mucho más numerosas que sus
derechos; trabajaban los grandes dominios señoriales, y en retribución de esa
tierra que se les cedía para su trabajo y de la protección que se les
dispensaba, debían múltiples servicios y prestaciones a sus señores. Los
villanos, (habitantes de la villa), eran todos los campesinos, pero estaban
divididos en libres y siervos. Los campesinos libres podían abandonar las tierras
que trabajaban y buscar hogar y protección en otro señorío, cuando así lo
desearan. En cambio los siervos carecían en absoluto de libertad y no podían
abandonar la gleba (tierra o heredad) en que trabajaban. Con todo, libres y
siervos, los villanos no podían ser privados de sus tierras mientras cumplieran
fielmente las prestaciones debidas a sus señores. Los villanos debían pagar al
señor ciertos tributos, estos eran dos clases, en especie y en trabajo. Con
esto hemos visto los derechos, deberes y cuanta libertad tenía cada persona
dependiendo a su estamento social, y se aprecia claramente que cada persona
estaba vinculada a otra gracias al contrato feudal, el que también podía sufrir
una ruptura. Dado el
carácter contractual de las relaciones feudales cualquier acción irregular
cometida por las partes podía originar la ruptura del contrato. Cuando el
vasallo no llevaba a cabo las prestaciones exigidas, el señor podía acusarle,
en su corte, ante sus otros vasallos y si éstos encontraban culpable a su par,
entonces el señor tenía la facultad de confiscar su feudo, que pasaba de nuevo
a su control directo. Si el vasallo intentaba defender su tierra, el señor
podía declararle la guerra para recuperar el control del feudo confiscado. El
hecho de que los pares del vasallo le declararan culpable implicaba que moral y
legalmente estaban obligados a cumplir su juramento y pocos vasallos podían
mantener una guerra contra su señor y todos sus pares. En el caso contrario, si
el vasallo consideraba que su señor no cumplía con sus obligaciones, podía
desafiarle —esto es, romper formalmente su confianza— y declarar que no le
consideraría por más tiempo como su señor, si bien podía seguir conservando el
feudo como dominio propio o convertirse en vasallo de otro señor. Puesto que en
ocasiones el señor consideraba el desafío como una rebelión, los vasallos
desafiantes debían contar con fuertes apoyos o estar preparados para una guerra
que podían perder.
Otro
factor influyente para la formación del mundo medieval fue el legado cultural
grecorromano. En este aspecto se pueden ver ciertos puntos de la vida privada
en la Edad Media influyentes en estos ámbitos. La vestimenta, los alimentos los
roles familiares y matrimoniales no evolucionaron marcadamente desde la caída
del imperio grecorromano, esto se debió a que diversos aspectos de la vida
privada grecolatina fueron introducidos o heredados por los habitantes
medievales. Tanto la vestimenta, la alimentación, los trabajos y deberes
matrimoniales y familiares fluctuaban según el nivel socio económico cultural al
que pertenecían las diferentes personas, el cual prácticamente no podían
modificar, como lo afirma la tesis grupal. Además del nivel social influían numerosos
factores como la temperatura, la geografía, el cristianismo, las otras muchas
culturas que intervinieron mediante el comercio, el arte y las invasiones.
“Las mujeres
no estaban excluidas de estas fiestas. En la mesa ocupaban sitios formando
pareja con los hombres. Cada pareja compartía el plato para el alimento y bebía
en la misma copa. No se empleaban los tenedores cuyo uso se generalizó sólo a
fines de la Edad Media, de modo que los comensales se valían de sus manos para
llevarse los alimentos a la boca”.
(La Sociedad
Feudal, pág.94, de Oscar Secco y Daniel Baridón).
Las mujeres aun siendo nobles
tenían muy pocos derechos en comparación con la mujer de nuestra actualidad,
pero los deberes y trabajos eran menores a los de nuestros tiempos. Su mayor
deber consistía en gobernar las áreas domesticas- las habitaciones, las
cocinas, las salas, etc... del castillo o de la corte en la que vivían, en caso
contrario de su vivienda y territorio. Como este era un trabajo
considerablemente agobiante, las damas nobles disponían de doncellas, de
niñeras y de siervas, las que eran comandadas por la dama noble. Aquella dama
debía además comprobar las cuentas y autorizar los gastos hogareños que
consideraba necesarios. Pero como su condición social, sexual y cultural era
limitada debía recibir a los invitados con amabilidad y cortesía y organizar su
alojamiento. En cambio, los hombres eran los únicos que se les posibilitaba
(rara vez) cambiar su estamento social, y era contrayendo matrimonio con una
joven de un estamento social mayor al de él, y como al casare la herencia de la
mujer queda a nombre de su esposo a partir del momento de contraer matrimonio,
este heredaría el dinero y el estamento de la familia de su esposa. Hay que
considerar que esto se daba en muy escasas ocasiones, porque la familia de la
novia, que arreglaba los matrimonios, elegía a alguno de su nivel económico o
estamental. Para sorprender al que será el novio de su hija era tradicional que
la familia de esta le regalara algo significativo a la familia del novio.
En retribución a la “pérdida” de
su hijo también debían regalarle algo a su yerno en agradecimiento a que el los
alivio de la carga de su hija. Los padres tenían que soportar a sus hijas
catorce años solamente, porque esta era la edad en la que eran obligadas a
casarse con su pretendiente pre electo. La vida de los hombres de la alta
sociedad era muy diferente a la de la de la baja, pero en las mujeres era aún
más, por ejemplo, las pobres debían ayudar a arar las tierras que se les
otorgaron, cuidar de los hijos y de los quehaceres domésticos e hilar, mientras
que las nobles mandaban a que les compraran cosas, salía a cazar en caballo
(mediante un halcón) el que debían montar de costado por el tamaño de sus
faldas, mandaba a sus empleadas y asistía a compromisos de la alta sociedad.
Para diferenciarse de las pobres las nobles usaban broches en sus prendas.
También se ocupaban broches para demostrar lealtad a alguna casa, por ejemplo,
el cisne Dunstable demostraba su lealtad a la casa Lancaster, la que era una de
las más importantes de Inglaterra en aquellos tiempos. La sociedad medieval se
puede calificar como machista porque solo en ausencia de los hombres las
mujeres podían ordenar a sus empleados y hacerse cargo de sus propios bienes.
Para mantener este domino masculino, los hombres medievales (la gran mayoría)
pensaban que sería peligroso enseñarles a leer a las mujeres. Sin embargo,
también había unas pocas mujeres bien educadas (mucho más aún que su cónyuge),
leían y escribían, manejaban perfectamente el latín (lengua oficial) y hablaban
lenguas extranjeras.
No solo la familia era machista
y clasista sino también la alimentación, la que estaba directamente relacionada
con su estamento social, lo que significa que las personas villanas estaban
condenadas a comer carne de cerdo de su ganado, verduras de su huerto y pan
moreno y tosco hecho en base a trigo, centeno y harina. Esto era lo que
realmente comían aunque muchos escritores creían que los pobres se alimentaban
de juncos, ortigas, zarzamoras y vainas de guisantes. En cambio, los nobles
pudientes y los mercaderes podían permitirse frutos secos, almendras y especias
asiáticas. Con la leche producida por los pobres mandaban a fabricar los
denominados “platos blancos”, que eran elaborados gracias a la leche que
suministraban las vacas, ovejas y cabras. En invierno tanto los ricos como los
pobres comían los pescados y las carnes que se conservaban en sal, cortezas de
pan, legumbres, harina y avena eran agregados por los pobres para disfrazar el
sabor de las carnes, mientras que los cocineros de la gente adinerada mezclaba
esta con especias importadas y alimentos costosos para la satisfacción de los
aristócratas.
La vestimenta y los cargos
sociales de esta gente también era influenciada por los impenetrables muros
estamentales, porque los pobres vestían ropa común, que no merece ser analizada
porque era solamente un pantalón, una camisa y un chaleco. En cambio, la de los
ricos era muy a su nivel. Las mujeres ocupaban vestidos largos y estrafalarios
de seda o género importado, de un colorido variado, mientras que los únicos
colores que solían ocupar los pobres era el gris y el café . Los hombres
vestían botas de cuero hasta los muslos, pantalones ajustados, los que
apretaban aun más con sus cinturones sobre la cadera. También solían usar
camisas de finas telas y de menor colorido al de las mujeres, usaban guantes de
cuero para la protección de las manos. A simple vista no hay gran diferencia,
pero si la había, porque los pobres no usaban armaduras, en cambio, los nobles
sí podían llegar a ocuparlas. Para ello debían ser nombrados caballero. Para
llegar a ser caballero debían haber sido escuderos primero. La palabra escudero
viene del francés “ecuyer” que designa al que lleva los escudos del caballero.
Al comienzo eran de clase social baja y como luego se convertían en caballeros,
los que empezaron a adquirir muchos privilegios, esto, de ser escudero se
considero un derecho de los nobles. Los caballeros que ostentaban los cargos
más elevados después del rey vestían armaduras, las cuales también eran parte
de la vestimenta, pero que servían de protección a los caballeros en sus
constantes luchas. Ocupaban mallas para el pecho y el cuello, eran elaboradas
de pequeños anillos de hierro entrelazados. Estas podían llegar a pesar hasta
catorce kilogramos. Bajo la malla se vestía una prenda llamada “aketon” que era
muy dura y protegía de los golpes. Las manoplas eran guantes de cuero cubierto
de placas de acero, que era fundido sobre este. A medida que transcurría el
tiempo se le fueron agregando piezas metálicas a las cotas hasta transformarlas
en los armaduras que parecían impenetrables. Increíblemente aun con armaduras
de hasta veinticinco kilogramos podían montar, saltar y hasta correr sin
problemas. El gran problema de esta pieza vestimental era el monstruoso olor
que había en el interior de estas armaduras, “privilegio” del cual los pobres
estaban a salvo.
2.3. Síntesis y conclusión histórica
En resumen,
históricamente, podemos decir que gracias a la caída del imperio y las
invasiones germánicas se produjo una inseguridad en la gente, lo que ocasionó
el feudalismo en la Edad Media. Fue el feudalismo un estilo de vida en el
medievo, lo que abarcó todos los aspectos de la vida cotidiana, teniendo cada
persona, gracias al contrato feudal, ciertos derechos y deberes. Mientras más
noble, o adinerada era la persona, tenía menos deberes que derechos, mientras
que un campesino, por ejemplo, no podía tener un tiempo de recreación, ya que
gracias a sus deberes, no tenían tiempo libre e el día. En la época medieval,
al hombre se le imposibilitaba el cambio de estamento social, gracias a la
organización jerárquica del medievo, ya que cada persona debía cumplir un rol,
no para la sociedad, sino que para su señor feudal, lo que significa que la
persona estaba vinculada a este, lo que no permitió que esta llegara a la
altura de su señor.
3.1. Contexto literario de la época
Así también,
en la Edad Media nacen las primera manifestaciones lingüísticas y literarias
como consecuencia de la fragmentación política de la mayor parte del
continente. La comunicación entre los reinos no era fácil; las diferencias
existentes en el romance visigodo se van agrandando y, como resultado, se
consolidan los dialectos. En esta época, la lengua no fue determinante para la
formación de los reinos y condados, puesto que la mayoría de ellos eran
bilingües. Las diferencia entre los dialectos están muy marcadas en el siglo X.
Algunos de ellos se consolidarán como lenguas del continente y otros
continuarán como dialectos. Dentro de la literatura de la Edad Media se pueden
apreciar varias tendencias literarias, como la poesía épica. Los pueblos emancipados
del latín quieren expresar sus sentimientos mediante su lengua y lo hacen a
través de poemas de carácter, en general, heroico que relatan la vida de
personajes importantes a los que se les atribuye grandes hazañas o sucesos
importantes (gestas). Todas estas composiciones constituyen lo que conocemos
como Poesía Épica. Las gestas eran compuestas para ser recitadas, y pertenecen
al Mester de Juglaría. Estos juglares iban de lugar en lugar recitando versos
propios o ajenos, por lo general acompañados de algún instrumento musical;
usaban el romance o la lengua vulgar y su oficio les proporcionaba alimento,
hospedaje o dinero.
Otra tendencia
literaria apreciable en el medievo es la poesía lírica medieval. Esta, como
manifestación de los sentimientos personales, nace espontáneamente del pueblo.
Se transmite oralmente y, como es lógico, va sufriendo variaciones, tanto en el
texto como en la música, al pasar de boca en boca y de mano en mano.
En el siglo XI
aparecen unos poetas más cultos que los juglares y que no hacían de su arte un
medio de vida. Rivalizaban en la composición de textos y en la técnica. A este
nuevo poeta se le llamaba trovador. Los trovadores crearon una poesía lírica
culta que se convirtió en la expresión poética caballeresca.
Los romances
es un género que toma características de los poemas épicos y de los poemas
líricos. Los romances coinciden con los poemas anteriormente citados en su
carácter oral y tradicional. Tanto los romances como la lírica siguen estando
vigentes hoy día, estos romances están en boca de mayores para contar hazañas y
batallas de la Edad Media, y sobre todo medio de entretenimiento. Los valores
del romancero son el idealismo, cosas irreales, la subjetividad y la falta de
rigor histórico. Su estilo es una narración en forma de discurso con bastante
exageración. La finalidad del romancero, más que nada, busca entretener.
La poesía
didáctica, paralelamente al mester de juglaría, surge en el siglo XIII como un
nuevo estilo de componer el mester de Clerecía (que significa oficio de
clérigos) en el que también participaban caballeros letrados. Esta escuela era
de carácter culto. Los clérigos empiezan a utilizar la lengua romance en sus
composiciones poéticas, para enseñar al pueblo; de aquí la denominación de
Poesía Didáctica. Se trata de una poesía
popular que se caracteriza por la novedad en los temas y con una mayor prudencia
en el lenguaje. Este lenguaje es más cuidado, aunque adopta a veces un tono
familiar para acercarse más al pueblo al que va dirigido, por lo que se puede
ver claramente que es más que nada, es dirigida al pueblo e intenta enseñarlo.
Los temas tratados en estos tipos de poemas son fundamentalmente religiosos:
vidas de santos, leyendas sobre la Virgen...
La lírica cortesana representa una
transición profunda tanto en el aspecto social como en el literario. Es una
época de cambio en la que el encuentro y armonización de formas culturales
medievales con corrientes modernas desembocarán en el Renacimiento. El carácter
eminentemente cortesano de este siglo condicionará la producción literaria, que
se hará eco de nuevas influencias, procedentes de Italia y de la cultura
grecolatina esto nos muestra que la literatura también tomó aspectos de la
Antigüedad Clásica. El refinamiento cortesano crea una literatura de estilo
artificioso, culto y con frecuencia amanerado.
En la Edad Media se desarrollaron
distintos géneros y subgéneros, los cuales dividen el género narrativo, cuyos
subgéneros son cantares de gesta, vida de santos y milagros de la Virgen,
romances históricos, crónicas y además, fábulas y apólogos, ejemplos, en el
género lírico, cuyos subgéneros son las jarchas, cartigas, serranillas, elegías
y poemas alegóricos, y por último el género dramático cuyo único subtema eran
la obras auto sacramentales.
3.2. El Decamerón
2.1. Autor y obra
En
el período de la Edad Media se aprecian varias obras que se ven afectadas por
las nuevas tendencias presentadas anteriormente, como la obra “El Decamerón” de
Giovanni Boccaccio, escritor y poeta de vasta cultura, quien fue uno de los
padres de la lengua italiana. Su lugar de nacimiento yace en la opción de dos
posibles lugares, Florencia y Certaldo, en el año 1313. Él tuvo una vida
intensa. Giovanni Boccaccio en obras autobiográficas, acentuó la incertidumbre
sobre su lugar de nacimiento, diciendo que había nacido en París y que era hijo
natural de la hija de un rey. Esta versión, que se debe sin duda sólo a la
fantasía de Boccaccio, ha sido descartada definitivamente, pero contribuye no
poco a ilustrar el personaje destacando su imaginación y su capacidad de
transfigurar la realidad, velándola con fantasía. En 1345 Giovanni Boccaccio
emprendió un viaje con el fin de escapar de la peste, la cual con todo su
horror y su séquito de muerte y desesperación, le inspiró el Decamerón. En esta
obra, auténtica piedra de toque de la lengua italiana, Bocaccio imagina que
precisamente para escapar de la peste, algunos jóvenes y algunas muchachas se
refugiaban en una finca fuera de Florencia donde durante diez días (Decamerón
significa diez días en griego), los jóvenes cuentan sus historias. Tres fuerzas
protagonizan estos relatos. La primera es la inteligencia de los hombres, hacia
lo que Bocaccio siente una profunda admiración. La segunda es la fortuna, que
favorece o dificulta los proyectos de los personajes, los enriquece y los
arruina, los separa y los reúne. La tercera, en fin, es el amor. En el
Decamerón tienen cabida todos los matices de la pasión, desde los más bajos
hasta los más refinados. En 1350 conoció a Francesco Petrarca, hacia quien
sintió una profunda amistad, muy próxima a la veneración. Fue esta amistad la
que hizo nacer en él un profundo sentimiento religioso que le impulsaría a
pedir y a obtener las órdenes menores. En su última obra, “El Corbaccio”, se
explican tantos sentimientos y emociones que sintió ante tan radical cambio.
Giovanni Boccaccio murió en Certaldo en 1375. La muerte de su amigo Petrarca,
ocurrida un año antes, había dejado en él un vacío que nada podía llenar.
2.2. Resumen de los ejemplos
El falso paralítico: Las damas y
los caballeros hacían lo mismo que todos los días. La reina ordenó que se
sentaran y a una de sus damas que comenzara con un cuento, ésta escogió el
ejemplo del falso paralítico. Éste trataba de un hombre que cargaba sacos en el
poblado de Treviso, y que cierto día murió causando milagrosamente que todas
las campanas sonaran solas. El día en el que su cuerpo iba a ser santificado
tres hombres llegaban a la ciudad. Al enterarse del acontecimiento desearon
tocar el sacro cuerpo, pero viendo la imposibilidad del hecho debido a la
aglomeración de personas, uno de ellos fingió ser paralítico para que el gentío
se compadeciese y los dejasen pasar. Entre la multitud se encontraba un
conocido ellos, el cual no tardó en delatar el fraude, causando que la gente
golpeara al falso paralítico. Los amigos
arrancaron y pidieron al gobernador que los socorriese, quien riéndose de la
historia que acompañaba a estos tres hombres, mandó a llamar al hombre que se
encontraba muy mal herido. El gobernador los dejó ir, y éstos agradecidos
volvieron a su hogar.
El segundo ejemplo llamado Los Amantes
Reunidos trata sobre un hombre llamado Amérigo, abad de Trapani,
quien poseía hijos al igual que esclavos y criados. Algunos de estos esclavos
provenían de Armenia, entre los cuales se encontraba Teodoro, el más
distinguido debido a su aspecto. Amérigo lo libró de su esclavitud y, tanto lo
nombró intendente como cambió su nombre a uno turco, Pedro. Amérigo tenía una
hermosa hija llamada Violante, quien cayó en un profundo enamoramiento
recíproco con Pedro, un amor fatal, que no era perdonado en esos tiempos. Un
día se les presentó la oportunidad de reunirse en la casa de campo del rey,
pero cuando se encontraban allá una tormenta se desató sobre la zona, por lo
cual, el rey, quien se encontraba cerca con unas damas, decidió albergarse en
la casa de campo. Pedro se percató de lo que estaba sucediendo y escapó con
Violante hacia una casa deshabitada que se encontraba en la cercanía, donde se
acostaron y pasaron la noche. Esto ocasionó que Violante quedara en cinta y luego
de algunos meses fuera descubierta por su padre, quien la obligó a delatar al
hombre que había cometido tal falta, Violante cedió, y ordenó que ahorcaran a
Pedro delante del pueblo. En ese mismo momento se encontraban unos importantes
emisarios, entre los cuales se encontraba Fineo, padre de Teodoro. Éste
reconoció de inmediato a su hijo, Pedro, quien ya lo creía muerto. Fineo rogó
que lo soltaran y que aceptaran a Pedro como esposo de Violante, por lo que no
les quedó otra opción que hacer lo que él decía.
Por último, el tercer ejemplo llamado Astucia
por Astucia habla sobre un mercader apodado Salabaetto en Florencia,
donde fue ordenado por su jefe que vendiese cierta mercancía en Palermo. Al
llegar a Palermo conoció a una mujer llamada Blancaflor, quien era famosa por
engañar a los extranjeros y quitarles todo su dinero y Salabaetto, ingenuo, no
demoró en caer en el encanto de la mujer. Pasó un tiempo hasta que el engaño
comenzara. Blancaflor fingió que su hermano sería degollado si no pagaba la
suma de mil escudos, por lo que Salabaetto, cayendo en su engaño, accedió a
prestarle sólo quinientos escudos con la condición de que se les sean devueltos
en quince días, lo que dejó a Blancaflor satisfecha. Pasaron dos meses y
Blancaflor se negaba a entregar el dinero, por lo cual éste supo que había sido
engañado. Emprendió un viaje a Pisa en busca de consejos de un viejo amigo que
ya poseía cierta experiencia en esto del negocio. Así volvió a Palermo para
recuperar su dinero con barricas llenas de agua y no aceite como les dijo a los
de la aduana. Blancaflor supo de inmediato de dicho suceso y se reunió con
Salabaetto, dando una serie de excusas
sobre la deuda que había de pagar y le entregó los quinientos escudos de
vuelta. Ahora le tocaba a Salabaetto. Un día se reunió éste con la mujer y
éste, mostrándose afligido, le contó que debía pagar mil escudos para recuperar
la mercancía que había sido requisada por el navío de Mónaco. La mujer se
percató que de no facilitarle el dinero no recuperaría los quinientos escudos y
tampoco podría robarle los escudos que ganaría por las barricas, por lo que
accedió. Salabaetto, volvió a Pisa y contó a su amigo como había engañado a la
mujer.
2.3. Análisis literario
a)
Concepto y función de la literatura
El Decamerón
es una obra que brinda al lector una cierta cultura de arte y también algo de
entretención; debido a las diferentes soluciones que aplica el hombre del
medievo ante ciertos problemas que se le presenta. Esto se puede afirmar con la
siguiente cita proveniente de la página 370 de la segunda jornada del
Decamerón:
“De tal modo tomaron la delantera a la madre
y a los demás, que casi los habían perdido de vista cuando, tras algunos
truenos, sobrevino de pronto una terrible granizada que obligó a la señora de
Amérigo y a los que iban con ella a buscar refugio en casa de un campesino.
Pedro y la joven, en defecto de otro asilo,
se refugiaron en una vieja casa en ruinas, totalmente deshabitada, donde no
quedaba sino un trozo de techo, bajo el cual fueron a colocarse abrazándose uno
contra otro a causa del poco espacio que era respetado por el granizo.
Aquel contacto les hizo más atrevidos y les
dio ocasión para que se comunicaran sus deseos amorosos.”
Aquí, se da una ocasión
que generalmente no se daría en algún caso normal, y esto se debe a la fortuna
que se hace presente en la obra, lo cual es muy cómico.
b)
Modo de representación de la realidad
La obra es trascendente en cuanto a la religión
cristiana, lo cual le otorga una concepción religiosa del universo. La
siguiente cita proveniente de la página 74 de la segunda jornada del Decamerón:
“Había en Treviso, no hace mucho, un alemán
llamado Arrigue, que era pobre y vivía de oficio de cargador de sacos. Casi en
la miseria, pasaba por ser un hombre honrado y piadoso. Fuera merecida o no
aquella fama, lo cierto es que cuando murió, y así lo afirman por lo menos sus
compatriotas, todas las campanas de la gran iglesia de Treviso sonaron ellas
solas, sin que nadie las tocase. Todo el mundo creyó entonces en el milagro y
se convino en que Arrigue era y debía haber sido un verdadero santo”.
La realidad en
esta obra es vista desde una dimensión cristiana, y se puede observar en
distintas ocasiones a través de ésta, en la anterior cita se aclara como los
hombres creían en los santos y el porqué se convertían en tales.
c) Personajes
La existencia
del hombre era dividido según diversos criterios que eran llamados estamentos
sociales. Esto no preocupaba a las personas que aceptaban su realidad, y que
esta lo sería durante su existencia en la tierra, a no ser que fuerzas actuasen
sobre la persona; como lo aclara la siguiente cita proveniente de la página 369
de la segunda jornada de el Decamerón:
“Entre aquellos esclavos, que el creía
turcos de origen, y que parecían ser pastores, había uno más distinguido que
los demás y que tenía mejor aspecto. Se llamaba Teodoro. Aunque siguió siendo
esclavo y fue tratado como tal, fue educado y alimentado con los hijos de maese
Amérigo. A medida que crecía, se desarrollaba su privilegiado natural. No tardó
en colocarse, debido a sus sentimientos y modales, por encima de la condición
en que el destino le había situado. En resumen, supo agradar de tal manera a
maese Amérigo, que éste le devolvió su libertad”.
d)
Género y subgénero
El Decamerón
es un ejemplo, por lo cual es una obra narrativa en la cual se concentran
varios relatos relacionados con el hombre medieval. Dentro de éstos existen una
serie de personajes que los protagonizan, como por ejemplo, el amigo y la
amada, y la madre de la amada en los “Amantes Reunidos”, también el vasallo. En
el falso paralítico, por ejemplo, el pecador.
e)
Repertorio de motivos
Refiriéndose a
los motivos, se puede decir que la venganza se presentó en los “Amantes
Reunidos” en la siguiente cita de la página 372 de la segunda jornada del
Decamerón:
“Al oír semejante cosa, Amérigo montó en
cólera de tal manera, que a duras penas pudo contenerse de matarla.
Después que hubo descargado su cólera
mediante imprecaciones de todo género, montó a caballo y regresó a Trapani. Su
primer cuidado fue el de ir a contar a maese Conrado, gobernador de la sazón
del rey en la ciudad, la ofensa que había recibido. Pedro fue arrestado
inmediatamente, antes de que sospechase nada. Sometido a tormento, confesó
plenamente.”
Otro motivo, la salvación
misericordiosa del pecador, que se hace presente en el falso paralítico, se
presenta en la cita de la página 77-78 de la segunda jornada del Decamerón:
“Éste, que tenía cierto odio hacia los
florentinos, quería a toda costa hacerle colgar, y no le envió al gobernador
sino cuando no tuvo más remedio que hacerlo.
Marcelino, después de haber contado
sucintamente cuanto había sucedido, pidió al gobernador que por todo favor le
dejara marchar, “pues mientras no se viera en Florencia le pareciera tener
siempre la cuerda en torno al cuello”.
Esta cita
trata sobre como se salvó un hombre de que una multitud lo matara a golpes y
que luego fuera colgado.
f) Lenguaje
El lenguaje
predominante del Decamerón es el cortesano, ya que dentro de la obra se
presentan muchos diálogos donde se habla el idioma vulgar de ese momento con
una serie de modismos y frases conocidas por esa cultura.
3.3. El Cantar de los
Nibelungos
3.1. Autor y obra
Otra obra que nos ha
ayudado a comprender más la literatura de la Edad Media, es “El Cantar de los
Nibelungos”. Su autor es anónimo, por lo tanto desconocido, por lo que no se
podrá realizar la reseña biográfica del autor.
3.2. Resumen
La primera parte de esta
obra, “Cómo Gunther viajó a Isenland por Brunhilde”, trata sobre la historia de
Gunther, un rey que vivía a las orillas del río Rin. Él pensaba casarse con
alguna muchacha bella cerca de su reino. Entonces este rey supo la noticia de
una reina, Brunhilde, a la cual ninguna mujer podía compararse, era bellísima,
y grande era su fuerza. El rey Gunther supo aquella noticia, y decidido dijole
a sus consejeros, que viajaría para conseguir la mano de aquella reina, aunque
tuviese que perder la vida, ya que cualquier hombre que la pretendía tenía que
ganar tres pruebas, y no perder ninguna,
o sino perdía su cabeza. Siegfried se opuso, le dijo que podía pedir la
mano de cualquier mujer, menos de Brunhilde ya que según lo que él sabía, tenía
costumbres feroces. Sería de mucho riesgo pretender la mano de esa mujer.
Gunther estaba decidido, para él lo único importante era la mano de Brunhilde,
entonces le pidió a Siegfried que lo
acompañase en su viaje, y si lo hacía, haría cualquier cosa por él, entonces
Siegfried dijo que lo acompañaría, con la condición de que Gunther le
prometiera la mano de su hermana, y Gunther aceptó. Entonces Gunther, Siegfried
y dos hombres más irían en el viaje. Gunther le pidió a su hermana que le
hiciera los mejores vestidos de las
mejores telas, uno para cada día, para presentarse de la mejor forma en el país
de Brunhilde, y así lo hizo. En poco tiempo los vestidos estuvieron listos y
Gunther con sus acompañantes se dirigieron al país de Brunhilde.
3.3. Análisis literario
a) Concepto
y función de la literatura
El concepto y
función de la literatura en esta obra es a como dadora de fama y expresión de
ideales heroicos, esto se puede demostrar gracias a un fragmento relacionado
con esto:
“Sea
ella tan fuerte como quiera,-el viaje tengo que hacer,
Al
país de Brunhilde, -que me pase lo que pase,
A
causa de su alta belleza-tengo que aventurarme...”
(Pág.35)
Con este fragmento afirmamos
lo anteriormente dicho, ya que el rey, pretende hasta dar su vida y aventurarse
un algo peligroso por la persona que el quiere como esposa, esto demuestra
heroísmo. En el siguiente punto, el modo
de representación de la realidad en “El Cantar de los Nibelungos”es: la
realidad vista en su dimensión de trascendencia cristiana:
b) Modo de representación de la realidad
...Quizá Dios
disponga-que me siga ella al Rhin.
(Pág.35)
Con esto se
muestra la realidad vista en su dimensión de trascendencia cristiana, al ser
nombrado Dios, y demostrar su poder, que si el dispone, eso se hará. Por otra
parte, esta obra es del género narrativo, y el subgénero se ve claramente que
es un cantar de gesta. “El Cantar de los Nibelungos”.
c) Personajes
Los personajes
en esta obra están relacionados al tema principal que es el amor, ya que la
historia se basa en el amor de Gunther hacia Brunhilde, el caballero, el
amador, la amada, el vasallo leal.
d) Repertorio de motivos
En el
repertorio de motivos se podría hablar más que nada del sacrificio por amor.
Con este fragmento será demostrado:
“...Quiero ir al
mar,
Allá donde vive
Brunhilde-pase lo que pase,
Por su amor
arriesgaré-vida y cuerpo,
Los quiero
perder, si no puedo-ganarla como esposa”
(Pág.34)
e) Lenguaje
Sobre el
lenguaje de esta obra se podría decir que hay una coexistencia de formas
grecolatinas y en romance, el cual después será el futuro castellano.
f) Fragmentos relacionados con la vida
privada
Aparte de las
citas de ayuda en los seis pasos de aplicación de análisis literario, se pudo
extraer varios fragmentos relacionados con nuestro tema, la vida privada:
“...Que
nosotros, los cuatro compañeros-llevaremos para cuatro días
Cada uno tres
clases de vestidos-y vestidos tan buenos
Que sin
vergüenza podamos abandonar-el país de Brunhilde”.
(Pág.38)
Con esta cita
se aprecia la importancia de la vestimenta para la nobleza en el medievo. Este
rey mandó a hacer vestidos especialmente para la ocasión, para pedir la mano de
Brunhilde, por lo que se aprecia que el vestir de una persona señalaba
inmediatamente su estrato social, en este caso de la nobleza. A continuación se
mostrará otra cita que demuestra la importancia de la vestimenta en la Edad
Media:
“Entonces Kriemhiel la reina-llamó de sus
doncellas
De sus
cuartos-treinta doncellitas
Que eran
expertas-en esta clase de trabajos”.
(Pág.38)
Con este fragmento se da patente lo
anteriormente dicho, treinta doncellitas, treinta mujeres estaban para ese trabajo, que
era solo hacer vestidos. Esto también muestra que esas doncellitas son vasallos
de la reina, y que su único trabajo eran los vestidos. Con esto se ve
claramente que en la Edad Media, cada persona estaba vinculada a otra, y tenía
un rol que cumplir.
3.4. El Conde Lucanor:
4.1.
Autor y obra
La obra de don
Juan Manuel El Conde Lucanor es otra que logra acercarnos a nuestro
objetivo principal, el cual es comprender de mejor manera la literatura durante
el medievo, y cómo se relaciona con la vida privada.
Don Juan
Manuel nació el 5 de mayo en la villa de Escalona, en 1282. En 1294 es nombrado
por Sancho IV adelantado mayor del reino de Mureia y empieza guerrear contra
los moros. Durante el año 1299 contrae matrimonio con Doña Isabel infanta de
Mayorca, quien muere un año después. En 1303 se compromete con la infanta doña
Constanza hija del rey Aragón. En 1311 es nombrado corregente de castilla y
tutor del príncipe heredero Alfonso XI.
4.2. Resumen de los ejemplos
Su obra El Conde Lucanor trata sobre un Conde, el cual le pide
ayuda a su consejero Patronio. Un día, el Conde Lucanor llamó a su consejero
para pedirle consejos acerca de cuales hombres, que estaban en su casa,
llegarían a ser relativamente importantes. Patronio al enfrentar dudosamente el
problema, aconseja al Conde y hace referencia a la importancia que tienen
algunos aspectos exteriores de las personas que a la larga podrían determinar
ciertas características acerca de sus respectivas cualidades. Patronio recalca
para ejemplificar la importancia de las facciones de la cara, en especial los
ojos. Además, hace referencia a un rey moro, el cual probó a sus tres hijos
para saber cual de ellos era el mejor para sucederle en el reino. Aquel rey
luego de una sencilla, pero muy eficaz prueba, en la cuál se logra distinguir
diversos aspectos de sus tres hijos, como el respeto, la inteligencia y la
astucia, entre otros logra darse cuenta de que el menor de sus hijos es el
perfecto candidato, el cual reunía la mayor cantidad de virtudes como para
poder gobernar e incluso le llama la atención a su padre de no ser un reino tan
perfecto como debiese ser. Este fue el ejemplo que da Patronio al Conde Lucanor
para poder resolver su problema.
En el segundo
ejemplo leído, Patronio ayuda una vez más, al Conde Lucanor para que éste
resolviera sus dudas y problemas. Éste trata de: De lo que aconteció a un
mancebo que casó con una mujer muy fuerte y muy brava. El conde Lucanor
pedía consejos a Patronio acerca de un matrimonio entre un criado el Conde y
una dama muy rica (de menor linaje que él), es todo perfecto, pero el único
problema es que se dice que es una mujer muy brava. Para explicarle Patronio al
Conde de mejor manera, contó una historia e la cual un hombre tenía toda la
voluntad para hacer cosas, pero debido a su falta de poder no lo lograba llevar
a cabo, por este motivo el hombre siempre estuvo muy acongojado. En la misma
ciudad había una mujer muchísimo más rica y más poderosa que él, pero tenía
valores malos, perversos y atravesados, tanto así que no había un hombre en la
tierra que se quisiera casar con una diabla semejante. El joven pidió a su
padre que arreglara el matrimonio con la mujer. Al principio, su padre se opuso
era perversa y malvada, pero el joven siguió con su voluntad. El padre del
joven que era amigo del padre de la mujer brava habló con su amigo y se arregló
el matrimonio. En la noche de bodas el joven hizo algo muy extraño. El joven
llamó a un animal tras otro pidiéndoles que le trajeran agua para que se lavara
las manos, ninguno de estos fue capaz de cumplir las ordenes del joven, por lo
cual el joven degolló y descuartizó a cada uno de los animales de manera brutal
ganándose así increíblemente el respeto de su brava esposa. De esta manera
logró el hombre sobrevivir la noche y amansar esta mujer, por lo que todos que
llegaron a la mañana siguiente quedaron anonadados. De esta manera logró
Patronio darle a explicar al Conde su pregunta.
4.3. Análisis literario
a) Concepto
y función de la literatura
El concepto y función de la literatura en
esta obra tiene dos aspectos relevantes. Primero, como revelación del hombre
del mundo y como guía de salvación ya que en muchos ejemplos se logra apreciar
una clara visión del hombre cristiano y el mundo que lo rodea. En segundo lugar
está como dadora de arte y entretención, debido a que en muchas oportunidades
los ejemplos no tienen un fin determinado más que solucionar los problemas del
Conde, y en parte sirven como método de entretención.
“Por obras y
maneras podrás conocer que hombres los jóvenes llegarán a ser”.
(Pág.
79)
b) Modo de representación de la realidad
El modo de representación de la realidad
en esta obra es la realidad vista en su dimensión de trascendencia cristiana ya
que en varios de los ejemplos se inculcan valores cristianos.
“Nunca las abandona el temor de que puede faltarles el sustento y así
no pierden el tiempo que Dios les da, si no que lo aprovechan muy
hábilmente...”
(Pág. 74)
c) Género y subgénero
Esta obra es
del género narrativo, y como se aprecia claramente en cada uno de los
subtítulos, como: Ejemplo XXIV, esto nos muestra que su obra está compuesta en
base a ejemplos, por lo cual el subgénero es ejemplos.
d) Personajes
Con respecto a
los personajes se logra apreciar, sin duda alguna, a dos grandes protagonistas:
el ingenuo rey y el sabio consejero, y en base a los problemas y las dudas del
rey son explicados estos ejemplos por Patronio.
e) Repertorio de motivos
En el ejemplo
XXIV el motivo principal es la inteligencia y las características primordiales
de cada persona, esto poniendo a prueba a sus hijos.
“Hizo esto por las señales externas que en ellos vio, y aunque no le
hubiera importado que fuera rey cualquiera de los otros dos, no dejó el reino
sino que al menor, en vista del comportamiento diferente de los tres hermanos”.
(Pág.
79)
En el ejemplo
XXXV el motivo principal es la confidencia amorosa, ya que trata sobre un la
relación entre una mujer brava, y un hombre de muy buenos sentimientos, que fue
capaz de controlar a su mujer.
f) Lenguaje
El
lenguaje empleado en “El Conde Lucanor” es del tipo cortesano y cultismos.
Señor Conde-Dijo
Patronio-, es bien difícil contestar juiciosamente a lo que me preguntáis.
(Pág. 75)
g) Fragmentos relacionados con la vida
privada
De esta obra,
se pudieron extraer fragmentos relacionados con la vida privada, lo que servirá
para entender mejor como vivían los hombres del medievo.
...el infante le preguntó que prendas quería ponerse y cuales calzarse,
saliendo inmediatamente por todo y trayéndolo consigo sin permitir que ningún
ayudante de cámara le dijiera y calzara, dando a entender a su padre que el
tendría por muy honrado y venturoso si tuviera el placer en que él lo hiciera
pues, siendo él su padre , era razonable y justo prestarle todos los servicios
posibles.
(Pág.77)
Esta cita nos muestra la
relación entre padre e hijo, y cuánto respetaba el muchacho a su padre.
“Salió, pues, el infante a caballo y mandó que le mostraran toda la
villa, las calles, los lugares donde el rey tenía sus tesoros, las mezquitas,
toda la grandeza, en fin, de la ciudad y la gente que en ella moraban. Salió
después extramuros, y mandó que salieran también todos los hombres de armas
tanto de a pie como de a caballo, ordenándoles que hicieran torneos y le
mostrasen todos los juegos de armas y entrenamiento que supieran hacer. Examinó
después los muros y las torres y las fortalezas de la villa y cuando todo lo
hubo visto volvió al palacio, junto al rey, su padre”.(Pág.78)
Este fragmento, nos
muestra claramente el poder del estamento social perteneciente a la parte
superior de la “pirámide estamental” sobre una inferior, cuando el hijo del rey
prácticamente obliga a los hombres de
armas a mostrarle los juegos de armas e
hicieran torneos para él.
3.5. Los siete Infantes de Lara
5.1. Autor y obra
Una obra que
ha cooperado mucho a la formación de una concepto de la Edad Media es “Los
Siete Infantes de Lara”. Debido a que este producto literario es anónimo es
prácticamente irrealizable componer una reseña biográfica del autor.
5.2. Resumen
La crónica se
inicia en una fiesta de boda de Ruy Velázquez, hermano de doña Lambra, en donde
uno de los siete infantes asesina a Alvar Sánchez quien era cercano a doña
Lambra. Cuando los siete hijos de Gonzalo Gustios y doña Sancha, visitaron a
doña Lambra, esta, molesta por lo ocurrido en su fiesta matrimonial envió a uno
de sus vasallos para que le lanzase un pepino con sangre al menor de los
infantes llamado Gonzalvico, quien dio muerte al pariente de doña Lambra.
Ganzalvicio, escoltado por los demás infantes mató al vasallo contra la
voluntad de dona Lambra. La mujer relató lo ocurrido a su esposo. Ruy Velázquez
envió a Gonzalo Gustios a visitar al Almanzor. Pero antes de su partida le
entregó una carta para el rey moro, en la que se le informaba de lo ocurrido.
Le rogaba condenar a muerte al mensajero. Incluso premeditaba una batalla para
matar a los infantes y así poder concretar la tan anhelada venganza. Almanzor
simpatizado con Gonzalo Gustios, lo encarceló en vez de extirparle la vida. Los
infantes fueron convencidos por su tío Ruy Velásquez, quienes en el combate
(premeditado) fueron degollados junto con Nuño Salido, quien los había educado, tras una larga y valerosa contienda
de ellos. Las cabezas fueron entregadas a su padre aprisionado. En la cárcel
mora Gonzalo Gustios tuvo otro retoño
con una criada mora. El joven quien respondía por Mudarra se encaminó
para vengar la muerte de sus hermanastros. Al arribar, dio muerte a Ruy
Velázquez e incineró a su mujer.
a) Concepto y función de la literatura
El concepto y
función de la literatura en esta obra es como dadora de fama de ideales
heroicos.
“… los infantes que aun
quedaban, que eran muy valientes, lucharon muy bien y con mucho arrojo…”
Este fragmento
literario extraído de este mismo trabajo literario, nos muestra el heroísmo de
los infantes frente a una situación muy compleja, la cual era; batallar ellos
solos en contra de miles de moros.
b) Modo de representación de la realidad
El modo de representación de la realidad se encuentra vista en una
dimensión de trascendencia cristiana, ya que hubo una guerra sagrada entre
moros y cristianos, además, la lectura intenta inculcar valores cristianos al
lector.
“… Ah traidor! nos sacaste para combatir a los
enemigos de la fe (moros), ¿Y ahora les dices a ellos que nos maten? Que Dios
nunca te perdone esta felonía...”
“...¿Cómo queréis que me olvide de la afrenta de Burgos, cuando
matasteis a Alvar Sánchez, y de la que luego hicisteis a mi mujer al matar al
criado que se amparaba bajo su manto y manchar de sangre sus mismas ropas? ¿Y
el caballero que matasteis a orillas del Hebros? Valientes sois; defendeos y
ayudaos los unos a los otros, porque yo no os pienso ayudar...”
c) Repertorio de
motivos
La cita anterior muestra
el repertorio de motivos en esta obra, que principalmente son la guerra santa,
el vasallaje, la recuperación de la honra, la deshonra y rencor.
d) Género y subgénero
Esta obra pertenece al
subgénero de cantares del género narrativo, esto se deduce por él titulo de la
obra “Cantar de los Siete Infantes de Salas (Lara)”.
e) Personajes
Los personajes principalmente en el
vasallaje: (los vasallos leales que acompañaron a Mudarra a matar a Ruy
Velázquez), la honra (cuando doña Lambra se siente deshonrada por lo sucedido
en su fiesta de matrimonio), la recuperación de la honra (cuando los infantes
matan al vasallo de doña Lambra), la guerra santa (cuando los moros luchan
contra los cristianos) y la venganza (cuando Ruy Velásquez manda la carta a
Almazor).
“...Ruy Velázquez, replicó Nuño Salido
(vasallo), a quien quiera que afirme que los agüeros que tuvimos eran
favorables le diré que miente y que prepara alguna traición..”.
(pág17)
f) Lenguaje
Del
lenguaje se podría deducir que es una mezcla entre arabismo, ya que hay
diversas palabras de este origen y una
entrega de la cultura arábica por medio de esta obra, y lenguaje
cortesano.
g)
Fragmentos relacionados con la vida privada
Por otra parte, se han podido extraer
fragmentos para ver la relación de alguna partes de esta obra en relación a la
vida privada.
“...Duraron las fiestas cinco
semanas. Hubo en ellas tablados, bohordos, corridas de toros, juegos de ajedrez
y muchos juglares...”
(pág13)
Este fragmento nos muestra cómo se celebraban las
fiestas matrimoniales en el medievo y qué diversiones se realizaban en ellas
“...Los infantes por congraciarse
con su tía, se fueron cazar con sus azores por las riberas del Arlanza. Después
de haber cazado muchas aves se las ofrecieron a doña Lambra...”
(pág.14)
Esta cita nos muestra el afán de los nobles de cazar
por diversión. Por otra parte, muestra cuan bien estaban enseñados los
infantes, ya que cazan no sólo por diversión, sino que para compensar la
molestia de su tía.
3.6. Las siete Partidas
6.1.Autor y obra
Alfonso
X el sabio, autor de la siguiente obra: Las siete Partidas
nació en el año 1221 y falleció el año 1252. Alfonso X intentó hacerse coronar
por el emperador del Sacro Imperio Romano frente a la oposición del Papa y de
los propios castellanos, quienes no le consideraban apto para tan alto cargo.
Hizo frente a revueltas interiores hasta que finalmente fue derrocado por su
hijo Sancho IV el Bravo. Promovió las artes y las ciencias bajo su gobierno,
desarrollando una labor capital en la cultura occidental de la época y
estableciendo un puente con los saberes clásicos greco-latinos. Fruto de este
interés es la creación de la Escuela de Traductores de Toledo, donde coexistían
árabes, judíos y cristianos. Confeccionó tablas astronómicas que sirvieron de
base a Copérnico para probar que la Tierra no ocupaba una posición central en
el Universo. Es autor de destacadas obras como la "Crónica General" y
la "Grande e general Storia", que incluye poemas épicos medievales.
También escribió numerosos poemas como las 402 "Cantigas de Santa
María", en lengua gallego-portuguesa. Por último, dirigió la elaboración
de una obra capital, "Las siete partidas", código legal escrito por
primera vez en una lengua moderna. Esta obra no se trata de una obra literaria,
sino más bien de un código judicial, por lo tanto, no es posible realizar el
análisis literario a esta obra, pero se hará una pequeña síntesis de cada ley:
6.2. Resumen de
las leyes
Ley I – Que cosa es
vendida
La compra venta es un
proceso con consentimiento mutuo por parte del vendedor y el comprador. También
los precios debían ser justos por ley. Ni muy altos ni muy bajos, en cualquiera
de los dos casos la venta no sería válida. En caso de que el comprador muriese
antes de la fijación de un precio, también se anularía la venta.
Ley
XVIII Ningún
hombre puede vender a otro un producto que pudiera causar la muerte a otro
hombre por ingestión. Esto se aplica a yerbas, medicamentos o veneno.
Ley XXII Los
hombres no deben vender armas de fuste o fierro a los no-cristianos, tampoco
deben llevar trigo, cebada ni centeno ni ningún bien que pudiese amparar a las
tierras de los enemigos de la fe cristiana. Cualquier acto de beneficio al
enemigo de la fe se ve como traición al rey y a la fe cristiana.
Ley
VIII Es
ilegal también engañar a un hombre en una venta, vendiendo algo impuro o
pasando una bolsa llena de rocas en vez de oro. Por ejemplo, mostrar monedas de
plata, pasarlas en una bolsa y luego cambiar dicha bolsa por una llena de
alguna otra cosa.
Ley XXVII Los
hombres debían ir al barbero en lugares apartados porque si un hombre por
accidente empujase al barbero, y este siendo empujado lastimase al hombre
siendo afeitado o le causase la muerte en el peor de los casos el culpable sería el que dio el empujón al
barbero y debería indemnizar los daños o recibir pena de muerte en caso de un
homicidio.
Título
XXII - De los alcahuetes
Ley
I - Qué es alcahuete y qué daño nace de ellos Alcahuete
llamaban a los hombres que abusan sexualmente de mujeres casadas. La práctica
de estas maldades tornan mujeres buenas en malas e inducen a las mujeres a
hacer maldad y provocar maldades y desacuerdos.
Título
XXIII - De los sorteros, adivinos, hechiceros y truhanes
Ley
I - Qué quiere decir adivinanza y
cuántas maneras son de ella Adivinanza
quiere decir querer tomar el poder de Dios para saber las cosas que son por
venir. La primera se hace por astronomía, una de las 7 artes liberales. Y esta
estaba defendida por los que verdaderamente estaban instruidos en este arte. La
segunda es la de los agoreros, sorteros y hechiceros que cantan el agüero de
las aves o palabras, o echan suertes. Estos hombres viven de sus engaños y de
sus hechos causan daños y males. Ninguno de ellos debe morar en el señorío y
nadie debe acogerlos.
Ley
II - De los que espantan los espíritus malos o hacen hechizos Nigromancia
dicen en latín a un saber extraño que se usa para espantar espíritus malos. Los
que hacen uso de estas artes solo causan daño a la tierra y a los que creen en
estas artes.
Título XXIV - Qué
quiere decir judío y porqué razones la iglesia cristiana los deja vivir entre
sí
Ley I Judío
es aquel que cree y tiene la ley de Moisés y tomó este nombre de la tribu de
Judá y los cristianos los dejaron vivir como en cautiverio para que fuesen
recordados como parte del linaje de los que crucificaron a Cristo.
Ley
II Los
judíos que viviesen entre cristianos deberán hacerlo sin bullicio malo y sin
hablar mal de Cristo. Tampoco deberían tornar algún cristiano en judío,
cualquiera que hiciese esto debía morir y perder todo. Y deberían permanecer
escondidos o en sus barrios durante las celebraciones religiosas de los
cristianos.
Ley
IV Sinagoga
es el lugar donde los judíos hacen oración y cosa como esta no podían hacer en
terreno cristiano. El día sábado es el día de descanso y oración de los judíos
y deben permanecer en sus hogares, por lo tanto, no deben ser llevados a juicio
un día sábado, pero si un judío matase o robase en tal día podía ser juzgado.
Ley
XI Los
judíos que transitaran en la vía pública deberían llevar una señal que los
identificase como judíos. En caso de que fueran judíos y no llevaran esta señal
o insignia debían pagar 10 maravedís de oro o recibir 10 azotes en la vía
pública.
Título
XXV - De los moros
Ley
II - Como los cristianos por buenas palabras y no por apremio, debía convertir
a los moros Por buenas palabras
y convencibles predicaciones debía trabajar los cristianos para convertir a los
moros, para hacerles creer en la fe cristiana, pero no por fuerza o premia. Si
Dios no apreia ni hace fuerza contra los moros, tampoco debían hacerlo los cristianos.
Aspectos de la vida
cotidiana en las leyes:
Por las leyes hechas
en el medievo, se puede deducir la estrecha relación que se da entre la vida
cotidiana y la visión de mundo cristiana.
“Armas de fuste nin de fierro non deben
vender nin prestar los cristianos a los moros nin a los otros enemigos de la
fe”.(Pág.143)
Casi todos los
elementos de la vida privada están relacionados de alguna forma con la religión
o la forma cristiana de ver la vida y el entorno.
“Adevinanza tanto quiere decir como
querer tomar poder de Dios para saber las cosas que son por venir”.(Pág.163)
También se puede
percibir como el hombre medieval trataba de vivir su vida con la mayor justicia
posible. Precios no muy altos ni bajos, ambos casos resultarían como unn
desequilibrio y una injusticia para el comprador o el vendedor. Se aplica mucho
el refrán Ojo por ojo Diente por diente, si un hombre por accidente matase a
otro, este también debía morir.
“Pero decimos que si alguno empujase al
alfageme (barbero) a sabiendas mientra que toviese en
algunt home las manos afeitándolo, o lo firiese en las manos con alguuna cosa,
de manera que el alfageme matase o ficiese algunt daño o mal aquél que afeitaba
por aquella razón, tenudo es aquel por cuya culpa avino de facer emienda del
daño et de recebir pena por la muerte de aquél...”(Pág.156)
La discriminación
hacia los moros y los judíos. Cualquier tipo de diferencia de pensamientos o
alguna diferencia étnica significaba una aislamiento. Apenas podían vivir los
judíos entre los cristianos sin llevar un distintivo, y tampoco podían hacer
sus prácticas religiosas. Los moros eran considerados ya enemigos, estaba
prohibido asistirlos y solamente se evitaba levantar acciones bélicas contra
ellos porque Dios no lo hacía.
“Como los judíos deben andar señalados
por que los conozcan. Muchos yerros e cosas desaguisadas acaecen entre los
christianos e los judíos, e las judías e las cristianas, porque viven y
moran...”(Pág.169)
Las
leyes se aplicaban para cada persona de cada estamento social sin discriminar
entre ricos o pobres, y no había excepciones a menos que se tratara de personas
de diferente religión. Aquí también se nota la gran influencia que tenía la
iglesia sobre uno de los aspectos más importantes de la vida hasta hoy en día,
las leyes.
4. Síntesis y conclusión literaria:
El feudalismo
afectó directamente a la sociedad de la Edad Media lo cual produjo un
estancamiento social, donde la comunicación entre estratos sociales y entre
reinos, se vio imposibilitada debido a los grandes márgenes socio-sicológicos
de las personas. Esto originó que el ser humano aceptara la realidad posicional
en la que se encontraban; después d las invasiones bárbaras se produjo un marcado retroceso
especialmente en cuanto a las artes y letras. Debido a estas invasiones se
perdieron muchas de las grandes obras literarias de la Antigüedad Clásica, por
lo que en un primer período de la Edad Media se transmitía la literatura
mayormente en forma oral, pero luego de la recuperación de algunas, fueron los
monjes quienes las transcribieron permitiendo así un resurgimiento de la
literatura escrita. Estos documentos fueron muy importantes para la comprensión
del mundo medieval; surgieron nuevas formas literarias con distintos fines. Si una persona en un
estrato social alto escribía, generalmente lo hacía hacia la plebe o hacia la
gente de la clase alta (nobleza). Otro ejemplo, eran los juglares, los cuales,
dependiendo a que estamento social se dirigían sus historias se diferenciaba su
forma de relatarlas, si se relataban con un fin educativo o uno persuasivo.
También se ha visto las influencias en cada una de las obras relacionadas con
el tema de la edad media y se han realizado los análisis correspondientes a
cada una de las obras literarias, rescatando los elementos más significativos,
para finalmente poder demostrar, que en período de la Edad Media, al ser humano
se le imposibilitaba el cambio de estamento social, gracias a la organización
jerárquica en el medievo.
4. Conclusión
La Edad Media
fue un período de nuevos surgimientos literarios debido una gran fuerza que movió la mayor parte de
la Edad Media, el feudalismo. Éste afectó directamente a la sociedad de la Edad
Media lo cual produjo un estancamiento social, donde la comunicación entre
estratos sociales y entre reinos, se vio imposibilitada debido a los grandes
márgenes socio-sicológicos de las personas. Esto originó que el ser humano
aceptara la realidad posicional en la que se encontraban; surgieron nuevas
formas literarias con distintos fines.
Si una persona en un estrato social alto escribía, generalmente lo hacía hacia
la plebe o hacia la gente de la clase alta (nobleza. Otro ejemplo, eran los
juglares, los cuales, dependiendo a que estamento social se dirigían sus
historias se diferenciaba su forma de relatarlas, si se relataban con un fin
educativo o uno persuasivo. También se ha visto las influencias en cada una de
las obras relacionadas con el tema de la edad media.
Se ha
realizado un análisis de cada una de las obras literarias, históricas
rescatando los elementos más significativos. También se ha hecho una reseña
biográfica de los autores de cada una de las obras.
El contexto
histórico se basa principalmente en el argumento del feudalismo como un nuevo
estilo de vida, ya que éste fue el que marcó y destinó la vida de cada persona
del medievo, esto quiere decir, que cada persona debía cumplir por consiguiente
un rol o una obligación, cumplir su objetivo de vida, el cual era respetar el
contrato feudal y servir a su señor, lo cual continua presente en la
actualidad, aunque en menor escala, porque la gente de clase socioeconómica
inferir aún debe servir a los de estrato social mayor. La diferencia es que en
el contrato feudal cada persona estaba vinculada a otra con mayor poder o
viceversa, lo que traería una inamovilidad estamental. Este orden jerárquico de
toda la sociedad durante la Época Medieval fue lo que marcó de manera
trascendental la vida del ser humano.
Cada persona
se regía según lo que le correspondía dentro de su lugar en el medio y el
contrato feudal, en el cual debían aceptar sus derechos y deberes, por eso este
trabajo está basado en el pensamiento de la “inamovilidad estamental”, que creo
una barrera tanto sicológica como física en el ser humano medieval, y esto se
debió al nuevo orden del feudalismo. En
cambio nosotros en el siglo XXII podemos nacer “pobres” y aumentar de estamento
social, para luego morir ricos., por ejemplo: una persona de bajos recursos
puede ganarse n pozo millonario en algún juego de azar, y subir automáticamente
de estrato social. Nuestra descendencia tendría la herencia de la fortuna, la
que malempleada podría volver a llevarlos a la pobreza.
En resumen a
diferencia de la edad media los estamentos son superables en la actualidad.
Pero aun así existen razones por que el feudalismo funcionó como tal, ya que
fue una nueva organización política que se formó en la Edad Media gracias a
diferentes motivos que han sido presentados en este trabajo.
Los hombres y
mujeres se especializaban en sus roles, que tenían un fin reciproco, o mejor
dicho un fin que tomaba parte en una gran cadena que unía tanto a los señores
feudales como a los siervos, caballeros y vasallos leales, etc. Es decir,
existió una presión en cada una de las personas que habían aceptado los
términos del contrato feudal, por el hecho que en caso de un posible trastorno
en esta cadena podría ocasionar el decaimiento de la comunidad feudal. Del
antiguo sistema feudal se ha llegado al sistema capitalista, por el cual se
rige nuestra sociedad, y que tiene muchos aspectos en común con el sistema
feudal.
El feudalismo
dejó un legado cultural muy parecido al que dejo la Antigüedad Clásica, en sus
distintos ámbitos, como la religión, política, educación y principalmente el
modo de pensar de los hombres, el cual motiva a cualquier cambio que sea
posible, con el fin de que sea favorable en evolución.
Con los
argumentos anteriores se puede comprobar de que la tesis fue acertada y de que
definitivamente las personas de la edad media estaba divididas por estamentos,
los cuales eran impenetrables y los cuales regían la rutina diaria de los
testamentados.
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