Mostrando entradas con la etiqueta 004 Articulos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 004 Articulos. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de diciembre de 2025

La expulsión de los judíos en 1492: contexto, causas y consecuencias por Paya Frank

 

La expulsión de los judíos de los reinos de Castilla y Aragón en 1492 constituye uno de los episodios más trascendentales y controvertidos de la historia de España. El decreto, promulgado por los Reyes Católicos el 31 de marzo de ese año en Granada, puso fin a más de mil quinientos años de presencia judía en la península ibérica. Este acontecimiento no solo transformó la estructura social y religiosa de la España tardomedieval, sino que también provocó una diáspora de largo alcance cuyas repercusiones culturales y demográficas aún se perciben.

1. Antecedentes históricos: un siglo de tensiones (1391–1492)

Aunque el edicto de expulsión marcó el desenlace, el conflicto entre las comunidades judías y la sociedad cristiana peninsular llevaba décadas gestándose.

  • Los pogromos de 1391, iniciados en Sevilla por las predicaciones del arcediano Ferrán Martínez, desencadenaron una ola de violencia que arrasó juderías en ciudades como Córdoba, Valencia, Toledo o Barcelona. Miles de judíos murieron o se vieron obligados a convertirse al cristianismo.

  • Estas conversiones masivas dieron origen a un nuevo grupo social: los conversos, cuya sinceridad religiosa fue constantemente cuestionada.

  • Durante el siglo XV, la tensión se agravó con episodios como la Disputa de Tortosa (1413–1414) y las Ordenanzas de Valladolid (1412), que institucionalizaron la segregación y restringieron los oficios permitidos a los judíos.

  • En 1478 se creó la Inquisición española, destinada inicialmente a perseguir a conversos acusados de “judaizar”, pero que contribuyó a un clima de sospecha generalizada que preparó el terreno para la expulsión.

2. El Edicto de Granada (31 de marzo de 1492)

Tras la conquista de Granada, último bastión musulmán de la península, los Reyes Católicos buscaron consolidar la unidad religiosa de sus reinos. El edicto ordenaba la salida de todos los judíos que no aceptaran el bautismo antes de finales de julio de 1492.

Según el texto del decreto, la razón principal era impedir que los judíos influyeran sobre los conversos para que regresaran a su antigua fe. El documento prohibía su retorno y les permitía llevarse únicamente bienes muebles, pero no oro, plata, monedas ni caballos.

La medida seguía la tendencia europea: Inglaterra había expulsado a sus judíos en 1209 y Francia en 1306.

3. ¿Cuántos judíos fueron expulsados?

Las cifras varían considerablemente:

  • Las fuentes de la época hablan de entre 150.000 y 600.000 personas.

  • Los estudios modernos reducen la estimación a un rango de 50.000 a 200.000 expulsados.

  • Muchos optaron por convertirse para evitar el exilio, quizá en una proporción de tres conversos por cada exiliado.

4. Destinos de la diáspora sefardí

Los judíos expulsados se dispersaron por diversas regiones del Mediterráneo y Europa:

  • Portugal y Navarra, aunque serían también expulsados o convertidos en los años siguientes.

  • El norte de África, especialmente Marruecos y Argelia.

  • Italia y Provenza, donde algunas comunidades encontraron refugio temporal.

  • El Imperio otomano, que los recibió favorablemente. El sultán Bayaceto II valoró su llegada por su utilidad económica y cultural.

  • La Tierra de Israel, entonces bajo dominio otomano.

Este éxodo dio origen a la diáspora sefardí, que mantuvo durante siglos el judeoespañol (ladino) y numerosas tradiciones culturales procedentes de la península.

5. Consecuencias para España y para el mundo judío

5.1. Consecuencias para España

  • Pérdida económica y cultural: los judíos desempeñaban oficios clave en el comercio, la medicina, la artesanía y la administración. Su expulsión empobreció la diversidad profesional y cultural del país.

  • Homogeneización religiosa: la medida reforzó el proyecto de unidad católica de los Reyes Católicos.

  • Continuación de la persecución: la Inquisición siguió actuando contra los conversos sospechosos de judaizar, tanto en España como en América.

5.2. Consecuencias para el judaísmo sefardí

  • Desplazamiento masivo: la expulsión de 1492 supuso el fin de la comunidad judía más numerosa y culturalmente influyente de Europa medieval.

  • Renacimiento cultural en el exilio: en ciudades como Salónica, Estambul o Safed, los sefardíes crearon centros de estudio, imprentas y redes comerciales que revitalizaron el judaísmo mediterráneo.

  • Memoria histórica: el episodio es recordado en la tradición judía como el Gerush Sefarad (Expulsión de España), un trauma colectivo que marcó profundamente la identidad sefardí.

6. Interpretaciones históricas

La expulsión ha sido objeto de intensos debates historiográficos. El medievalista Julio Valdeón la calificó como “uno de los temas más polémicos de la historia de España”. El hispanista Joseph Pérez destacó sus similitudes con las persecuciones de la Hispania visigoda casi mil años antes.

Hoy se interpreta como un fenómeno complejo, resultado de factores religiosos, sociales, económicos y políticos que convergieron en un momento de profunda transformación del Estado.

Conclusión

La expulsión de los judíos en 1492 no fue un hecho aislado, sino el desenlace de un largo proceso de tensiones y persecuciones. Su impacto fue enorme: transformó la sociedad española, dispersó a una de las comunidades judías más antiguas del mundo y dejó una huella indeleble en la memoria histórica. Comprender este episodio implica reconocer tanto su dimensión humana como su importancia en la configuración de la España moderna y del judaísmo sefardí.

por Paya Frank blogger

martes, 16 de diciembre de 2025

Políticas gubernamentales de Estados Unidos han eliminado el acceso a información científica sobre el clima y la han reemplazado con desinformación

 


Cell, Kate. 2025. «Disinformation Undermines Our Right to Science.» Union of Concerned Scientists Bloghttps://blog.ucs.org/kate-cell/disinformation-undermines-our-right-to-science/.

El texto parte de un informe reciente de la UNESCO sobre tendencias globales en la libertad de expresión y desarrollo de medios, destacando especialmente la problemática de la desinformación climática. La autora señala que, hacia finales de 2025, determinadas políticas gubernamentales en Estados Unidos han eliminado el acceso a información científica sobre el clima, la han reemplazado con desinformación

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) publicó su informe cuatrienal sobre Tendencias Mundiales en la Libertad de Expresión y Desarrollo de los Medios. Lo que sigue es una versión ligeramente adaptada de la contribución sobre desinformación climática.

A medida que la Tierra continúa calentándose [principalmente debido a la actividad humana] y los impactos en nuestro clima se vuelven cada vez más severos, la ciencia que busca advertirnos y orientarnos está siendo silenciada. Líderes globales poderosos y grandes corporaciones ignoran o niegan la ciencia en un intento deliberado de engañar al público y retrasar la acción urgente necesaria para proteger la habitabilidad del planeta.

En el articulo se analiza cómo la desinformación climática socava el derecho colectivo al conocimiento científico y a la toma de decisiones basada en evidencia. Según la autora, políticas gubernamentales recientes en Estados Unidos han limitado el acceso público a información científica sobre el clima, reemplazándola por narrativas sesgadas o desinformación. Esto afecta evaluaciones oficiales, como la National Climate Assessment, y disminuye la confianza en los científicos, poniendo en riesgo la acción frente al cambio climático.

Cell destaca que, aunque los efectos del cambio climático están bien documentados, existen poderosas fuerzas políticas y corporativas que niegan o manipulan la información científica para retrasar medidas urgentes. La autora señala casos recientes en los que se ha distorsionado información sobre olas de calor extremas, afectando la percepción pública y la preparación frente a eventos climáticos que ponen en riesgo la vida de millones de personas. Además, se ha limitado el acceso a recursos oficiales, obligando a investigadores y ciudadanos a buscar información en fuentes independientes o archivos previos.

La desinformación no solo tiene consecuencias sociales, sino también científicas y económicas. Los datos indican un aumento significativo de la mortalidad por calor extremo en las últimas décadas, y estudios económicos muestran pérdidas vinculadas a las emisiones de industrias específicas. A pesar de la solidez de la evidencia científica, estas campañas buscan debilitar la autoridad de los expertos y retrasar la adopción de políticas efectivas (Cell, 2025).

La autora identifica a la industria de los combustibles fósiles y a sus aliados políticos como los principales impulsores de esta desinformación. Documentos históricos muestran que estas industrias tenían conocimiento del cambio climático décadas atrás, pero eligieron estrategias de negación y manipulación para proteger sus intereses económicos. Entre las tácticas empleadas se incluyen la exageración de incertidumbres científicas, el financiamiento de estudios cuestionables, el acoso a científicos y la manipulación de funcionarios gubernamentales. Investigaciones realizadas por la Union of Concerned Scientists y otros organismos demuestran que la industria de los combustibles fósiles ha utilizado todas las tácticas del manual de desinformación:

  • Contratar a un científico que utilizaba métodos desacreditados y no revelaba la financiación de la industria.
  • Generar dudas exagerando las incertidumbres de la ciencia del cambio climático y dirigiéndose a profesores y estudiantes.
  • Acosar a los científicos climáticos.
  • Comprar credibilidad.

Además, las plataformas digitales juegan un papel crucial en la difusión de desinformación, muchas veces de forma indirecta al priorizar contenido que genera mayor interacción y publicidad. Esto amplifica la exposición de la sociedad a narrativas falsas o engañosas sobre el cambio climático, incluyendo teorías conspirativas y ataques a políticas de mitigación. La influencia de estas prácticas también afecta a instituciones científicas, limitando financiamiento, debilitando agencias regulatorias y generando presión sobre investigadores, lo que repercute en la comunicación científica y en la implementación de políticas basadas en evidencia.

jueves, 11 de diciembre de 2025

Relación entre la crisis de Roma ,con la situación actual en Europa .- por Paya Frank

 


La Relación entre La caída del Imperio Romano con La Unión Europea. por Paya Frank Blogger
Es una pregunta fascinante y un tema de debate recurrente entre historiadores, economistas y politólogos: ¿se puede trazar un paralelo directo entre la caída del Imperio Romano y la situación actual de Europa?
La respuesta corta es que, aunque existen paralelismos superficiales, las diferencias fundamentales en el sistema global, la tecnología y la estructura socioeconómica hacen que una comparación directa sea problemática.
Similitudes Superficiales
Quienes argumentan a favor de una comparación señalan varios puntos de preocupación actuales en Europa que resuenan con los problemas de la antigua Roma:
Diferencias Fundamentales
Sin embargo, la mayoría de los expertos descartan que Europa se dirija hacia un "colapso" similar al de Roma por las siguientes razones clave:
  • Interconexión Global y Economía Moderna: La economía de Europa está integrada en una red global compleja. Las crisis modernas no resultan en un retorno inmediato a la autosuficiencia agrícola y al trueque como ocurrió tras la caída de Roma.
  • Instituciones Democráticas y Estado de Derecho: Europa Occidental se basa en democracias estables, constituciones y un sistema legal robusto (el legado del derecho romano, de hecho). Roma en su declive fue víctima de autocracias militares y corrupción desenfrenada sin contrapesos institucionales modernos.
  • Capacidad de Adaptación y Cooperación (UE): La existencia de la Unión Europea es un esfuerzo consciente para gestionar la interdependencia y resolver problemas comunes mediante la diplomacia y el derecho, algo que faltaba en el Imperio Romano fragmentado y a menudo en guerra consigo mismo.
  • Avances Tecnológicos y Militares: Europa posee una infraestructura tecnológica, médica y militar incomparable con el mundo antiguo. No existe una fuerza externa "bárbara" que posea la capacidad militar para conquistar y desmantelar los estados-nación europeos modernos.
Conclusión
La comparación sirve como una metáfora útil para recordarnos que ninguna civilización es inmortal y que los problemas internos (desigualdad, corrupción, inestabilidad) deben abordarse seriamente.
No obstante, no es un pronóstico realista. Europa enfrenta desafíos significativos, pero tiene herramientas institucionales, económicas y tecnológicas radicalmente diferentes para enfrentarlos que el Imperio Romano del siglo V d.C.
por Paya Frank

martes, 25 de noviembre de 2025

OLAS DE MAR Andrés Galindo


Ondas do mar de Vigo,

se vistes meu amigo?

E ai Deus!, se verra cedo?

Ondas do mar levado,

se vistes meu amado?

E ai Deus!, se verra cedo?

Se vistes meu amigo,

o por que eu sospiro?

E ai Deus!, se verra cedo?

Se vistes meu amado

por que ei gran cuidado?

E ai Deus!, se verra cedo?

Martin Codax (trovador gallego, siglo XIII)

 

Encendió el dispositivo, escribió “Nathan Adler” en el destinatario y luego quedó en pausa unos segundos. Después de un suspiro tecleó las primeras palabras.

¿Cuánto más debo esperarte, Nathan?

Inevitablemente, volvió a suspirar y no supo si aquellas palabras sonarían como un reproche o como un lamento de esperanza. De ninguna manera podía sonar a reproche; era el último mensaje que le escribía.

Se quedó mirando a las olas del mar, ese viejo mar que pronto se la tragaría, mientras recordaba aquella tarde en que se conocieron. Era un día soleado y en la calle la gente paseaba alegre y despreocupada. Nada parecía presagiar lo que pasaría hoy, treinta años más tarde. Recordaba también aquella mañana en la plaza del Sol cuando fueron felices compartiendo un crème brûlée mientras las prostitutas y los ladronzuelos daban vueltas por ahí, esperando cazar una presa. A ellos no les importaba nada, sólo la felicidad del instante. ¿Y qué tal la noche en que entraron a esa terrible obra de teatro en donde una mujer era ultrajada con unas tijeras al rojo vivo? Nathan recordó: esa podría ser Santa Teresa.

Pero yo salí corriendo, esperando que todo eso sólo fuera una pesadilla. Tú me alcanzaste y secaste mi llanto. Nos fuimos a casa y a los pocos días te subiste a esa estúpida nave para no volver. Todavía en el hangar te dije que no me dejaras, que no me sacrificaras, pero eran más grandes tus sueños de ver las estrellas, las estrellas y el Mar de la tranquilidad. Dijiste que volverías y yo lo he querido creer todos estos años. Por eso te escribo ahora que este mundo esta por hacerse añicos.

No podía dejar que las palabras sonaran agresivas, que fueran un reproche o un lamento. Alguna vez él había sentenciado que lo último que le queda al ser humano es la dignidad y con ella debe morir. De una manera honorable, pensó Alfonsina, como los samuráis, aquellos guerreros mitológicos que tanto te gustaban.

Tenía que ser breve y no dejar que el llanto le ganara en la última hora. Así que borró las primeras líneas y comenzó de nuevo, aún sin saber bien a bien si las palabras serían las correctas o si acaso alguna vez le llegarían a Nathan.

“Querido Nath, no sé si este mensaje te llegará algún día. Desde hace diez años he estado mirando al cielo todas las noches, por si alguna vez aparecía tu nave en el firmamento. Ayer ha sido la última. No creas que ya no te quiero. Claro que me he vuelto a casar y he vuelto a quedarme sola y sé que nada de eso me reclamarías porque siempre dijiste que tenía derecho a hacer lo que me diera la gana y, bueno, sabes que realmente nunca necesité la aprobación de nadie, ni de ti ni de nadie. Pero el corazón se manda solo y… Pero las pequeñeces de una sola persona ahora no vienen a cuento, no ahora que la Tierra se quiebra. Algo he sido feliz este tiempo; aquí, yo conmigo, yo con él; yo pensando que aún estás en alguna parte. Me gusta soñar que cumpliste tu meta y que llegaste al Mar de la tranquilidad, esa zona inhóspita de la Luna en la que pocos se atreven y, hasta ahora, de la que nadie ha vuelto. Sé que estás ahí porque te pienso y te siento.

“Siempre pensé que todo esto de la tercera guerra sería una broma o un cuento de ciencia ficción. Todo esto parecía tan remoto hace treinta años, Nath, treinta años. Y mira ahora, hace un par de meses, escondida debajo de los escombros de mi propia casa, vi cómo se llevaban a mi marido a un campo de concentración. ¿Podrías creer eso? Un maldito campo de concentración en estos tiempos. La humanidad es así, supongo, renovando sus viejas costumbres, sus viejos miedos y sus más profundos instintos. Ayer las redes anunciaron el infierno tan temido: después de todo, alguien al fin ha apretado el botón.

“Nath, cuando vuelvas, porque sé que algún día estarás de vuelta, el planeta que dejaste ya no existirá; acaso será un montón de piedras flotando en el espacio. Y, bueno, ya sabes, los gobiernos de todo el mundo anunciaron que protegerán a su población. Vemos videos de gente subiendo en masa a las naves salvavidas. Pero tenías razón, a esos no les importamos, todo es una ficción y los únicos que se salvan en realidad son los ricos y poderosos. Yo estos días he visto desaparecer o suicidarse a amigos y seres queridos, pero no he sabido de ninguno que llegue a una de esas míticas naves que nos llevarán a mundos mejores. ¿Existen los finales felices, Nath?

“Al frente ya sólo me quedan las olas del mar, este mar; y algo me alegra saber que, al fin, volveremos a estar juntos; porque me gusta imaginar que el vasto universo apenas es un punto en la mano de un dios cruel y misterioso, y el espacio entre mi desierto y tu mar apenas es un árbol floreciente”.

***

Capitán Nathan Adler llamando a la Tierra. Repito, capitán Nathan Adler llamando a la Tierra. Del otro lado sólo se escucha ruido, un ruido ensordecedor. ¿Alguien reconocerá mi voz todavía? ¿Alguien podrá escucharme?

Envió el mensaje por tercera vez y en seguida guardó silencio. En su viejo dispositivo apareció una notificación de mensaje, el primero después de todos estos años de naufragio, sobreviviendo en las colonias salvajes del lado oscuro de la Luna. No te preocupes, querida Alfonsina, ya voy de regreso a casa. Pronto volveremos a estar juntos.

 

FIN


Texto en Ingles por medio de IA

SEA WAVES

 

Andrés Galindo

 

Ondas do mar de Vigo,

Have you seen my friend?

Hey God!, will you see him early?

Waves of the sea carried away,

if you have seen my beloved?

Hey God!, will you see him early?

If you have seen my friend,

Why do I sospiro?

Hey God!, will you see him early?

If you saw my beloved

Why Hey Gran Care?

Hey God!, will you see him early?

Martin Codax (Galician troubadour, thirteenth century)

 

He turned on the device, wrote "Nathan Adler" on the recipient, and then paused for a few seconds. After a sigh he typed the first words.

How much longer should I wait for you, Nathan?

Inevitably, he sighed again and did not know if those words would sound like a reproach or a lament of hope. In no way could it sound like a reproach; it was the last message I wrote to him.

She stared at the waves of the sea, that old sea that would soon swallow her, as she remembered that afternoon when they met. It was a sunny day and people were walking happily and carefree on the street. Nothing seemed to foreshadow what would happen today, thirty years later. He also remembered that morning in the Plaza del Sol when they were happy sharing a crème brûlée while prostitutes and petty thieves circled around, waiting to hunt for prey. They didn't care about anything, only the happiness of the moment. And what about the night they entered that terrible play where a woman was outraged with red-hot scissors? Nathan remembered: that could be Saint Teresa.

But I ran away, hoping that all this was just a nightmare. You reached out to me and dried my tears. We went home and a few days later you got on that stupid ship never to return. Still in the hangar I told you not to leave me, not to sacrifice me, but your dreams of seeing the stars, the stars and the Sea of tranquility were bigger. You said you would come back and I've wanted to believe it all these years. That is why I am writing to you now that this world is about to be shattered.

I couldn't let the words sound aggressive, reproach or lament. He had once said that the last thing left to the human being is dignity and with it he must die. In an honorable way, Alfonsina thought, like the samurai, those mythological warriors you liked so much.

He had to be brief and not let the tears get the better of him in the last hour. So he erased the first lines and started again, still not sure if the words would be the right ones or if they would ever reach Nathan.

"Dear Nath, I don't know if this message will ever reach you. For ten years I have been looking at the sky every night, in case your ship ever appeared in the sky. Yesterday was the last. Don't think I don't love you anymore. Of course I've remarried and I've been left alone again and I know that none of that would claim me because you always said that I had the right to do whatever I wanted and, well, you know that I never really needed anyone's approval, not from you or anyone else. But the heart commands itself and... But the trifles of a single person are not relevant now, not now that the Earth is breaking up. I have been somewhat happy this time; here, I with me, I with him; Me thinking you're still somewhere. I like to dream that you have fulfilled your goal and that you have reached the Sea of Tranquility, that inhospitable area of the Moon where few dare and, until now, from which no one has returned. I know you're there because I think about you and feel you.

"I always thought that this whole World War III thing would be a joke or a science fiction story. All this seemed so remote thirty years ago, Nath, thirty years ago. And look now, a couple of months ago, hiding under the rubble of my own house, I saw my husband being taken to a concentration camp. Could you believe that? A damn concentration camp in these times. Humanity is like that, I suppose, renewing its old ways, its old fears and its deepest instincts. Yesterday the networks announced the much-feared hell: after all, someone has finally pressed the button.

"Nath, when you come back, because I know that one day you will be back, the planet you left will no longer exist; perhaps it will be a pile of stones floating in space. And, well, you know, governments around the world announced that they will protect their population. We see videos of people boarding lifeships en masse. But you were right, they don't care about us, it's all fiction and the only ones who are really saved are the rich and powerful. These days I have seen friends and loved ones disappear or commit suicide, but I have not heard of any who arrive on one of those mythical ships that will take us to better worlds. Are there happy endings, Nath?

"In front of me I only have the waves of the sea, this sea; and I am somewhat glad to know that, at last, we will be together again; for I like to imagine that the vast universe is scarcely a dot in the hand of a cruel and mysterious god, and the space between my desert and thy sea is scarcely a flourishing tree."

***

Captain Nathan Adler calling Earth. I repeat, Captain Nathan Adler calling Earth. On the other side you can only hear noise, a deafening noise. Will anyone recognize my voice yet? Will anyone be able to hear me?

He sent the message a third time and then fell silent. On his old device a message notification appeared, the first after all these years of shipwreck, surviving in the wild colonies of the dark side of the Moon. Don't worry, dear Alfonsina, I'm on my way home. Soon we will be together again.

 

The end